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Memoria de la memoria

Esta mañana una amiga exponía su memoria de licenciatura en la facultad de Filosofía y Letras de Málaga. Esta mañana, fuimos a acompañarla, y me encontré de bruces con un mundo totalmente desconocido para mí.

La sala imponía. El tribunal imponía. Había autores de algunos de los carteles de los que se hablaban. Yo misma me puse nerviosísima. Mi amiga leía y miraba al tribunal, miraba al tribunal y leía. Los cinco primeros minutos me mordía las uñas de inquietud, y aguantaba la respiración. El trabajo trataba sobre los Carteles de Semana Santa en Málaga, la había visto muchísimas veces trabajando en él, desde que estoy aquí, me había explicado cosas que nunca hubiera aprendido si no la hubiera conocido a ella, me había llevado por las calles de Málaga y su Semana Santa a ver procesiones durante horas. Todo desde un punto artístico. Y sabía que era la que más sabía del tema. Porque le encantaba.

Y el tribunal dejó de ser tribunal para convertirse en personas que hablaban con interés y admiración, que no hacían más que elogiarla, que decirle lo inteligente, valiente, y tenaz que había sido, que alabar su carrera, sus publicaciones, qsu madera de investigadora, además de ser una historiadora que trabaja en la facultad de telecomunicaciones en el proyecto. Lo que hizo que se me asomaran las lágrimas de orgullo y felicidad. A todos nos pasó. Fue una sensación apabullante.

Durante todo el tiempo que estuvimos allí, se apreció con tal interés y cordialidad su trabajo, que sufrí por no poder aplaudir. Porque lo que comenzó siendo un acto solemne, acabó como un discurso apasionado de los doctores que quedaron encantados.

Lo que pretendo decir con esto es que dedicarte a algo que te apasiona, y ser reconocido por ello, debe ser uno de los sentimientos más maravillosos del mundo.

Y maldigo la hora en que, al salir el tribunal a deliberar, fuimos rápidamente al baño, para volver y encontrar que ya le habían dado la nota. "Es que no han tardado nada", nos dijeron.

La nota máxima, por unanimidad. Y un libro que pronto se publicará.

Betta ha gritado al aire | jueves, mayo 08, 2008 a las 21:11




Tu propio grupo

Un meme muy divertido, visto en Blogography hace ya tiempo:

Cómo crear un grupo musical y su álbum usando búsquedas aleatorias en páginas web.

El nombre del grupo sale del primer artículo que aparezca en la búsqueda aleatoria de Wikipedia. El título del álbum lo forman las cuatro últimas palabras de la última cita en la página aleatoria de citas. La carátula del cd es la tercera imagen en una búsqueda aleatoria en Flickr.

Lo mezclas todo y... esto es lo que me ha salido a mí:



Foto propiedad de Bella*


¡Todos tienen un toque muy artístico!

Betta ha gritado al aire | jueves, abril 10, 2008 a las 17:56




Dos series que veo...

...y no sé por qué.

Men In Trees

Men In Trees


Después de tres temporadas, no puedo negar que veo esta serie. Es como una especie de Sexo en Nueva York en Alaska. Anne Heche (todavía no sé si esta mujer es guapa o fea), una escritora experta en relaciones de pareja, se muda a Alaska (donde da una de sus charlas) tras romper con su prometido. Un pueblo donde hay como 10 hombres por cada mujer, típicos leñadores que pasan el día en el bar y que ponen cara de susto cuando ven a una mujer. Y donde por casualidad empiezan a aparecer algunas neoyorquinas siguiendo a Marin (Anne Heche), que se enamora del típico y único leñador (biólogo) cachondo del pueblo. Y así comienza a escribir sus aventuras, con sus corolarios sobre el amor, la amistad y las relaciones familiares. Vamos, totalmente soso. ¿Por qué? Porque todos los personajes son totalmente sosos.

Todos son buenos, amables, están concienciados con los vecinos, se apesumbran cuando se portan mal... Por diox, ¿dónde está la gracia? Puede que el toque de mala leche lo den la sheriff del pueblo, o la fiel amiga de Marin, que tiene mucha más chicha que la protagonista. En fin, un bodrio que no dejo de ver, quizás porque ya me he acostumbrado a los personajes, quizás porque tiene unos escenarios impresionantes y unas casas preciosísimas que dan ganas de vivir en Alaska:




Y cabe destacar lo guapa que me parece esta chica (Suleka Matthew), con su sonrisa quita-penas:

Suleka Matthew


Pero vamos, no la veáis. Si es que no vale la pena.


The New Adventures of Old Christine

New Adventures Old Christine


De esta serie he de decir que me gusta la protagonista, que parece llamarse Julia Louis-Dreyfus, pero para mí será Christine por siempre jamás.

Christine


Me parece una tía súper-simpática, me gusta su expresión, su risa, su cara, su manera de mover los labios y el cuerpo cuando habla. Me gusta su egoísmo sobre los demás, a los que ignora totalmente porque sus problemas son el centro del mundo y cualquier cosa suya es importantísima. ¡Vamos, que es buena actriz!

Y su hermano, con su templanza, su sarcasmo y su vocecilla, en ocasiones me parece un tío muy majo (¡sale en Pushing Daisies!):

Hamish


La serie, en general, es también muy sosa: una madre divorciada que tiene que enfrentarse al mundo pijo por llevar a su hijo a una escuela privada. Situaciones sin gracia, comentarios sin gracia, chistes sin gracia... Por qué, ¿por qué chistes tan arquetípicos?

Vamos, que una se lleva un 5 por los escenarios, y otra porque... ¿porque la prota no me cae mal? Entonces, ¿por qué posteo sobre ellas? Porque es que pasar tantas horas de mi vida viendo estas series tontas, merece un post.

Puede que después de la huelga de guionistas me haya aferrado a ellas, porque siguen apareciendo capítulos cada semana, y acostumbrarse a una nueva serie lleva algo de tiempo. ¿Y el pánico que da cuando una serie termina? ¿El vacío que deja?

Así que mientras espero que sigan mis buenas Pushing Daisies, Heroes, Lost, Desperate Housewives, Scrubs y South Park, veo estas dos, que ni fú ni fa, pero ya son de la familia, ¿no?

Pero he de destacar, que, en mi búsqueda de nuevas series, y sin haber visto ni un capítulo entero aún, creo que he encontrado un diamante en bruto: Skins.

Skins


Una serie sobre adolescentes británicos (y por consiguiente, su adorable acento británico) que por sólo el comienzo de su primer capítulo, ya se ha hecho un buen hueco en mi emule prestado:



¡Tiene MUY buena pinta!

Betta ha gritado al aire | jueves, abril 03, 2008 a las 22:57




18 days to go

Tengo que aprenderme este tocho en 18 días.



Aparte de un montón de prácticas, que, sinceramente, no hay por donde cogerlas. Tengo que hacer 3 exámenes de 3 asignaturas, de todo el curso, y si suspendo me quedo sin el estúpido-título-de-mierda.

En casa no hago nada. Así que la única solución viable es irme a la biblioteca, donde poder ver a más gente sufrir como yo. Aunque puede que en dos días acabe así...



Podéis hacer apuestas de que no lo conseguiré, porque yo lo dudo mucho. -_-

Betta ha gritado al aire | miércoles, abril 02, 2008 a las 18:54




Crónica de un insomnio anunciado

Me desperté a las 05:30.

Vi que no me daba tiempo a llegar andando a la estación de tren. Pensé que si cogía la moto y la dejaba allí, me la podrían robar. Así que cogí un taxi. Un taxi que parecía una furgoneta de excursiones. 10 euros de taxi. Pagar un taxi me duele. Mucho.



Había movimiento en la estación. Subí al tren a las 07:35. Vi los nuevos AVE Madrid-Málaga. Menuda forma tan rara, ¿no?. Me puse en un asiento que no era el mío, pero fue ocupado un rato más tarde. Así que me senté en el mío original. Tenía la ventana la mitad de pequeña. El tren salió a las 07:45 exactas. Observé un rato el paisaje. Nada muy destacable. Las afueras de la ciudad. Caí dormida con la música sonando en el mp3.

Una hora después me desperté. Miré por la ventana y sentí la misma sensación que sentí la primera vez que vi Escocia. Campos verdes. El paisaje se vuelve interesante. Son las 08:30 y vuelvo a caer dormida. Me despierto a las 09:30. Campos con muchos toros, rapaces, garzas, cigüeñas en sus nidos en lo alto de blancas casitas de bonitos pueblos.



Voy a llegar a Sevilla. Una ciudad que fue muy importante una vez para mí. Cinco minutos antes de lo previsto, llegamos a la estación de Santa Justa. Estoy en Sevilla al fin, después de tanto tiempo. Pero lejos del centro. Busco los baños de mujeres, que están al otro extremo de los de los hombres en aquella gran estación. Con mi mapa impreso de Google en la mano, empiezo a hacer mi recorrido hacia el hotel de Silvia y Massa. Son las 10:30.

Son 3 kilómetros, y hace calor. Las calles no son para nada como me las imaginaba en aquella zona alejada. Mucho mejores. Barrios de gente alegre. Balcones con flores y canarios cantando. Compro una botella de agua bien fría. La gente es muy amable en Andalucía. Paso por la calle "Cruz de Campo", que tiene enfrente una fábrica cerrada de Cruzcampo (descubro el significado del nombre).


Y llego a la última avenida que tengo que cruzar. Una gran carretera repleta de coches apresurados, y un sol despiadado que cae sobre mi cabeza. Empieza a pesarme el paseo. Busco alguna sombra, aunque tenga que desviarme de mi camino. Es como un polígono industrial. Y a lo lejos veo el hotel, el fin de mi ruta. Llego a la recepción. Mucho más bonito por dentro de lo que cabría esperar por los alrededores, desde luego. Recibo un mensaje de Silvia, me esperan justo en el bar de enfrente del hotel. Los veo, me saludan. ¡Por fin!


Terminan de desayunar, y nos vamos al coche. Me presentan a Marta, el GPS que nos guiará en nuestro camino a Cádiz.


Adiós, Sevilla. No vi ni un resquicio de ti. Hablamos, cantamos, vemos las motos que se dirigen al circuito de Jerez. Muchas motos, muchos niños asomándose a la carretera, muchos policías controlando. En una hora estamos en Cádiz, y cruzamos un gran puente sobre el mar, respirando la brisa marina. Es como entrar en una ciudad de película. Pero algo mejor nos espera. Una playa enorme de dunas, arena blanca, y mar azul. Todo lo contrario a las playas de Málaga. Con mi antiguo concepto de las playas de Andalucía, flipo en colores.



No aguantamos aquella belleza, así que detenemos el coche y corremos hacia la orilla (no sin antes ir a buscar la cámara, que aunque primero se quejen, luego bien que quieren las fotos -_-). No hay casi nadie en la playa. No lo entendemos, con el día de verano que hace. Pero mejor para nosotros, y para la playa.



Nos despelotamos, y aunque no tengamos bañador, entramos en el agua con lo que llevamos puesto (prohibida la reproducción de estas fotos, sobre todo por los interesados que no tienen el cuerpo en forma). ¡Si es lo mismo! No podemos desperdiciar la oportunidad.



Entre charlas sobre tiburones, medusas y rocas en el fondo, disfrutamos de un buen baño. Unos gallegos disfrutando del verano del invierno andaluz. O algo así. La gente pasea abrigada, y nos mira curiosa. Al salir del agua, nuestra ropa, zapatillas y bolsos están cubiertos de arena. Nos quedamos sorprendidos con la rapidez del viento en la creación de dunas, y observamos que alguna despistada se quedó tumbada en la arena demasiado tiempo, y murió bajo el viento de Levante.



Massa le toma el pulso, y confirma que está muerta.



Puede que porque Silvia le haya destrozado la cabeza con una piedra minutos antes.



¿Es que nadie va a reclamar el cadáver?



Optamos por robarle la ropa. El viento nos ayuda a quitarle las arenas, parecen cometas. Al final, en vez de 15 minutos, hemos tardado una hora. Volvemos al coche y Marta nos indica dónde está el piso en el que Massa y Silvia descansarán esta tarde.



La vida de un artista, aunque gratificante, es muy dura. Así que nada mejor que un piso CON LAS MÁS IMPRESIONANTES VISTAS A LA PLAYA que he visto en mi vida. ¡Menuda sorpresa!



La anfitriona nos anfitrionea muy bien, y nos deja a nuestras anchas en su precioso piso. Nos instalamos. Un rato después de babear por la casa, bajamos a comer. Buscamos restaurantes, y debemos elegir entre comida tradicional a precio normal o comida pija cara. Yo me decanto por la comida tradicional (me chifla la comida andaluza). Buscamos por los alrededores. Al final terminamos en un bar donde tomamos tapas y raciones riquísimas.



Volvemos a casa. Son las 16. Massa descansa, y yo veo vídeos raros y hablo con Silvia. Luego Silvia descansa, y yo veo vídeos raros con Massa. Vemos el sol ponerse en exclusiva desde la ventana.



¿He dicho ya que quiero vivir en ese piso?



A las 9, nuestra anfitriona viene a buscarnos, y estamos listos para ir a hacer la prueba de sonido al café Pay Pay, en el centro. Aparcamos donde podemos, y vemos un poquito del centro y la catedral. El café-teatro Pay Pay es una chulada.



Aunque, como Massa puntualiza, aquello no es ni un café, ni un teatro. Pero en los camerinos hay una ventana que da justo al teatro romano de Cádiz. Una pasada. La luna, el teatro romano, todo para uno. Definitivamente, un local impresionante. La prueba de sonido termina en 10 minutos, y vamos a cenar. Un bar típico, buena comida de nuevo, pescadito frito. El concierto empieza a las 23:30, y Silvia está un poco preocupada por su voz, por sus excesos, y por la gente que va a haber.



Que al final fue mucha. ¡Más de 140 personas! Y una chica de Arteixo que vive en Jerez de la Frontera. El mundo es un pañuelo. Y el concierto, muy bonito. Aquí un vídeo para que se escuche el ambiente que había. Tenía muchas ganas de volver a verla sobre un escenario. Reímos, aplaudimos, hablamos con la gente, y nos vamos pronto. A la 1:30 arrancamos en el coche en dirección a Málaga. Cantamos, me duermo, me vuelvo a despertar, paramos en una gasolinera que da mucho miedo. A las 6 estamos en el aeropuerto de Málaga, y aunque yo me muera de cansancio, ellos más, y es físicamente imposible que me acerquen a casa. Y yo no quiero volver a casa porque es de noche y estoy muerta de frío. Un poco más despiertos después de buscar una hora el maldito sitio de devolución de los coches, buscamos un sitio para tomar café en el aeropuerto. Y lo encontramos. Increíblemente caro, e increíblemente malo. Aquello es chocolate que sabe a café, y café que sabe a... a saber qué. Lo bueno, lo MEJOR de ese sitio son los cómodos sillones en los que nos acoplamos. Y donde caímos dormidos. Y de donde nadie nos echó después de dormir dos horas en ellos.



A las 10:00 nos despertamos contentos después de nuestra buena suerte de conseguir aquellos sillones. Les acompaño a facturar, y a las 10:30 me despido. ¡Qué gran suerte que hayan venido! He aprendido muchas cosas, y guardo muchas conversaciones que me han hecho pensar. Dos personas realmente adorables. A ellos les quedan muchas horas de viaje hasta llegar a sus respectivas casas, y yo voy a buscar el tren para ir al centro. Hay muchos ingleses, uno me pide indicaciones. Me encanta. Lo que no me encanta es que no tengan intención de aprender un MÍNIMO de español. ¡Aquí se lo dan todo hecho!

El tren llega rápido y eficiente, pero me queda lo peor, el autobús. El conductor, desaparecido, como siempre, la gente esperando media hora, sin rechistar. La calma de los andaluces es pasmante. El conductor vuelve, y ponemos rumbo a casa. Me quedo MUY dormida en el autobús, y una hora después de haber llegado al centro, llego a casa. ¡En mi moto tardaría 10 minutos! Nunca pensé que adoraría tanto tener moto. Las 12 de la mañana de un soleado domingo, y yo me meto en cama reventada, porque llevo 30 horas sin dormir.
Fin.

PD: Adoro Cádiz.

Betta ha gritado al aire | martes, abril 01, 2008 a las 20:36




Overload

Hoy ha sido el último día oficial del curso. No más exámenes hasta Abril. Los extraordinarios. Los definitivos.

A pesar de haber salido contenta por haber hecho un examen perfecto, todavía me quedan muchos exámenes perfectos que hacer. Y mucho (todo) que estudiar. Pero al menos creo que me he espabilado en el último momento. O lo saco, o no. Ya no hay más que hacerle. Mi última oportunidad (insertar música dramática).

Así que mis planes para Abril serán estudiar y estudiar, y encontrar un cutre-trabajo de pocas horas para poder vivir en Mayo. Con lo bien que se estudia sin tener que preocuparse de tener que trabajar para comer. -_- Estoy bastante harta con respecto a eso, así que o bien me dedico a estudiar, o a trabajar, o a ahorrar dinero para estudiar después. Sólo una de las dos cosas, que llevo ya muchos años sin tranquilidad.

En otro orden de cosas, Silvia Penide está de gira por Andalucía! ¡Y con ella está Massa! Ya han tocado en Marbella, que está a 50km de aquí, pero no pude ir... ni a Almería, ni a Granada, ni a Sevilla... ¡pero sí a Cádiz! Este sábado en el concierto de Silvia en Cádiz... si alguien me llega a decir que iba a pasar algo así, no me lo creería.

Si es que la tía sale ya hasta en la MTV (¿eso no es peor que salir en los 40, no?). Y es la chica más adorable del mundo. Me llena de orgullo que esté triunfando de esta manera. ¡Que pueda verla en cualquier parte de España!

It's fantastic!

Betta ha gritado al aire | jueves, marzo 27, 2008 a las 13:02




Flickr

Hoy me ha llegado una petición de una foto, concretamente esta (que adoro):

Spirit of Galicia


para su inclusión en una nueva edición de un libro, concretamente este.



De vez en cuando suelen llegarme peticiones para incluir fotos mías en webs, como en la de Vieiros (¡el mismísimo director!), en la página de un congreso de informática de Málaga (que tengo que actualizar muchas veces para poder verla...), ¡hasta en una guía digital de Irlanda!. Una fue seleccionada (que no premiada) en un concurso de fotos de Coruña, otras se han usado para carteles de conciertos, ¡y alguna ha salido publicada en La Voz de Galicia!

Me encanta recibir peticiones y dejo que se publiquen donde sea (con mi nombre artístico... ¿Grito al Aire? ¿Betta?), porque sólo soy una aficionada, y si mi hobby puede ser de algún uso, pues encantada. Aunque sé que los que se benefician totalmente son ellos, porque a mí nadie me da un duro. Al menos esta vez que regalen un librito, ¿no? -_-

¡Pero eh, que esa foto la hice yo!

Betta ha gritado al aire | miércoles, marzo 19, 2008 a las 14:31