Tocar fondo
Tocar fondo...
Arrastrarte por el fango, clavando las uñas al suelo, intentando
avanzar y ver... cómo permaneces en el mismo sitio, cómo resbalas, cómo
desciendes... hasta el ocaso de tu mente confundida.
Dar una patada al asfalto... y dejar que el dolor que atraviesa tus
pies reconforte cada una de tus vísceras, como premio a la más absoluta oscuridad.
Pasear desnuda... con los ojos cerrados, bajo una lluvia de cenizas
que tiñan tu cuerpo del color que se merece, que lo tiñan de gris
plomo... el plomo que llevas encerrado en tus manos y que te impide
abrazarte a ese árbol sin hojas, hasta que pase el temporal y consigas
mantenerte en pie.
Dejar que el frío encoja tus huesos, hasta hacerlos minúsculos... hasta
perderlos, y volverte tan leve como la pluma que desciende desde el
cielo... balanceándose, para aterrizar en el hombro de alguien que pasea bajo la noche... y decide llevarte con él.
Gritarle al sol, para que deje de deslumbrarte con sus rayos hirientes,
cuando lo que necesitan tus ojos es el suave matiz de la luna, y su
mano... invitando a tus párpados a cerrarse.
Callar y perderte en el silencio... cerrar tus labios que repiten
palabras absurdas e incoherentes sin descanso.
LLevarte las manos a los oidos, porque nada suena... nada habla y solo
el ruido de tu propia respiración penetra en ellos como la explosión de
una granada.
Tocar fondo... y quedarte en él.
Gracias, Fiounbhar