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Y aún te siento

El viernes por la noche fue el concierto de Tom en el pub Garufa, a las once. Casi a las once y media entré por la puerta. Ya escuchaba la música. Era un sitio pequeñito, con unas escaleras de bajada que daban a unas mesas y una tarima donde estaba Tom. Todos los camareros llevaban camisetas del Festitom, que estaban a la venta por siete euros. Yo quería una, pero llevaba el dinero justo para el cd que le había pedido que me trajera. Y para una cerveza. Así que me senté en las escaleras y saqué la cámara. No podía parar de sonreír. No había mucha gente a esa hora, pero pronto empezó a llenarse el local y acabé apretada en las escaleras.

Cuando llegué, Tom sólo tenía sudado el cuello de la camiseta. Cuando acabó estaba totalmente empapado. Dos horas y media de concierto. Y menudo concierto. Es increíble. Es un espectáculo ver a Tom con una guitarra cantar y tocar. Entre todas sus canciones cantó una de las que mas me gustan, En tu cama, y antes de cada canción contaba una historia. Nos reímos mucho. Y cuando le dedicó una canción a su perro, Jerry (que fue el que nos aguantó a todos en el Festitom), no pude evitar reírme sin parar, y hacer los coros de Jerry, "Guau guau guau guau". Tom hace que te impliques de verdad en el concierto. Ensayamos los coros y nos reímos con las historias que cuenta, nos reímos con las canciones, y con todas las versiones que hizo luego. Fue capaz de unir en una sola canción el Cadillac Solitario de Loquillo y los trogloditas con With or Without you de U2. Hizo mil versiones de canciones que todos conocíamos. Hasta cantó la del Inspector Gadget en francés, la de la abeja "Guarra", una de los Beach Boys, la de Tutti Frutti... Y todos cantando y coreando. Y no sé cómo no sé le rompía la guitarra de lo fuerte que le daba. Ni cómo no se le destrozaban las manos. Es un artista. Nunca fui a un concierto así.

Parece una reunión de amigos. Y conoces gente. Unas chicas comentaron la cantidad de fotos que hacía. "Hago muchas para que quede alguna bien". Y hablábamos de de qué conocíamos a Tom. Y todos cantaban y bailaban, y yo estaba con una sonrisa estúpida, con una satisfacción, como si estuviera orgullosa de él. Pero también hubo momentos en los que se nos cortó la respiración. A mí concretamente me impactó la canción Y la vida se me va, ya avisó Tom que era una canción profunda. "Que nadie se sienta identificado." Todo el mundo se sintió identificado. Fue un momento de silencio y emoción. Y también fue muy bonita una canción que cantó de Antonio Vega, que estaba en esos momentos en el Coliseum dando un concierto.

Más tarde, de improviso, se subió al escenario uno de los camareros, Ton, para cantar mientras él hacía la percusión. Cuando acabó el concierto todos le pedíamos otra, pero Tom no podía más, y lo pude comprobar cuando me acerqué para saludarle. "¡Hola Betta!" Dos besos y una chica se acerca para decirle: "¡No paró de hacerte fotos toda la noche!". "Sí, es mi reportera." Y yo: "Su reportera oficial". ¿O no? Le pedí mi disco, que estaba allí también a la venta por seis euros, y busqué un boli para que me lo firmara. "Con mucho cariño y muchos kilómetros." ¿Eso irá por la de kilómetros que viajo para ir a sus conciertos? Me fui ya, él tenía que recoger y estaba literalmente muriéndose, pobrecillo. Ya ni podía beber del vaso. Eso es ganarse el pan con el sudor de la frente.

Cruzarme toda Coruña las 2 de la mañana, fue un placer.

¡Extra! Acabo de hablar Tom y me da permiso para poner la canción que me encanta, En tu cama, que grabé en el concierto. Pues claro. ¡Con la publi que le hago!



P.D.: Agh, acabo de escuchar el mp3 que subí y se oye un pitido horrible, ¡a ver si lo arreglo y lo subo mañana!
P.D.2: ¡Arreglado!