<body>
 

I know you're strong

Hoy tuvimos mucho trabajo en la pizzería. Entré a las siete, y tendría que haberme ido a las once y media, pero salí cuando casi eran las doce y media. Estuve sola ante tiras y tiras de tickets que no paraban de salir de la impresora. Nos lo tomamos con calma, y yo me dediqué a estirar las masas y ponerles el tomate y el queso. Entre todos los trabajos de la pizzería, ser "cocinero" es el peor. Y entre todos los trabajos del cocinero, el peor es hacer las masas. Me dolían los brazos y la espalda, y a las tres horas de amasar empecé a cansarme.

De la tranquilidad pasé al agobio, del agobio al cabreo y del cabreo a un estado de incredulidad. Aquello era increíble, no parecía acabar nunca, y me rendí y seguí amasando y amasando. Si te quejas, ten por seguro que otro replicará quejándose más. Llegué a la inercia, sólo veía tickets y masas, tickets y masas, no era yo, sólo una máquina que amasaba. Así que llegué a casa apesadumbrada.

Menos mal que escuchando a Reamonn ahora (Strong, Alright, Supergirl y Falling Down), todo se me olvida.