Idiota
Cuando era algo pequeña e ingenua (de alguna manera hay que justificarlo) fui de excursión a una granja de vacas de Lugo. Olía bastante mal y todo estaba lleno de caca de vaca que había que cruzar para ver unos pollos "exóticos". Así que todos nos encontrábamos delante de un océano de caca líquida que debíamos cruzar siguiendo a nuestros profes, por el medio, como el paso que Moisés abrió en el Mar Rojo. Pero las niñas de mi clase, repipis y asqueadas, se negaban a pasar con sus zapatos y sandalias impecables, así que yo, con un par de ovarios
decidí darles una lección de valentía y como si perteneciese a Greenpeace me adentré en el charco en cuestión... pero por el lado derecho, donde yo creía que te manchabas menos.
Cuando llevaba un par de pasos, y sentía las miradas de todos los alumnos y profesores en mi nuca, mi pierna se hundió como en arenas movedizas, y me encontré cubierta hasta la rodilla de mierda de vaca... Todos se reían de mí, y en vez de retroceder seguí luchando para llegar al otro lado, y avancé otro paso, hundiendo la otra pierna.
Total, que me metí hasta las rodillas en caca de vaca autóctona. Cuando logré salir de allí dando saltos todos me aplaudieron, y tuve que quedarme sin ver a los malditos pollos para que me limpiasen la mierda en un bebedero de las vacas con una manguera.
Me sentí muy idiota.
*Esto es una anécdota-trauma de mi vida que escribí para un concurso de ¡Anda ya!, pero lo posteo porque hace mucho que no posteo nada, y algo tan increíble merece ser recordado. -_-