<body>
 

I'm just a girl

Cada vez que hago un horario no lo cumplo. Para esta semana no tenía ni un minuto libre, pero he hecho menos de lo que hago sin el horario, y encima hoy no he ido a clase para quedarme durmiendo toda la mañana hasta levantarme para comer y ver los Simpson. Últimamente estoy faltando siempre un día de la semana a clase, y no puede ser. Por mucho frío que haga por las mañanas y por muy calentitas que estén mis sábanas de franela que me compré por 25 euros, que es lo que gano un sábado trabajando ocho horas en la pizzería. Es muy triste. Así que hay que amortizarlas, ¿no?

Ayer tuvimos una reunión de trabajo a las 4, las pizzeras y telefonistas con los encargados. Nos dijeron cómo iban las cosas, lo que hacíamos mal y lo que teníamos que cambiar (atención al cliente, ofertas, limpieza, cocina...). Todo amenizado con muchas bromas por nuestra parte para quitarle importancia, y al final de todo lo que nos dijeron sólo se me quedó lo de "no gastar tanto bacon".

Las clases se han convertido en una pesadilla: ahora sólo soy feliz en ofimática, copiando textos, haciendo tablas, formulitas, colorines... algo que sé hacer. Porque en sistemas operativos y redes no me entero de mucho, y encima no estudio y tengo dos exámenes la semana que viene. Diugh. Y otro "sorpresa" de sistemas informáticos, que básicamente consiste en copiar apuntes que la profesora nos da mirando por el libro, un asco vaya. Al menos nos a veces nos saca de clase para ir a desmontar ordenadores, que es lo que nos gusta.

A ver si estudio un poco. Y si voy a clase. Y a trabajar. Y a la autoescuela. Y a la piscina. Mejor me lo tomo con calma...

Dominó ha crecido mucho. Es un encanto de bicho. No muerde, se echa siestecitas conmigo, por la noche se vuelve eléctrico y corretea por todos los sitios, almacenando todo lo que encuentra comestible en sus carrillos e intentando bajar al suelo tirándose. Se tira de cualquier sitio y es un gran escapista. Hoy me lo encontré durmiendo en una maceta de la terraza. Pero no le culpo. Me da una pena horrible tenerlo encerrado.