Sing me something new
El primer reproductor de cd's portátil que tuve, a parte de los numerosos walkman que he acumulado en mi vida, fue un Sony. Me duró unos tres años hasta que me lo dejé en la cafetería del instituto y me lo robaron. Luego me agencié del discman de mi hermana, de uno baratito, que parecen ser los que más duran, que mantuvo mis ansias musicales hasta que lo estropé de tantas caídas que llevó. Este año, JB me dejó el minidisc que compró hace cuatro años por 50000 pesetas. De hecho, me lo dio. Pero se estropeó del todo, y aunque reproduce los minidiscs, no graba ya, y es mucho trabajo para pasar la música por el cable óptico. Así que a falta de más de 350 euros para comprarme el reproductor Iriver H320, que tiene todo lo que yo quiero (esto es: disco duro de 20 gigas, radio, grabadora de voz y transferencia directa entre la cámara de fotos y el mismo reproductor para descargarlas, y encima reproduce vídeos y archivos .txt, aunque es muy grande y el diseño no me acaba de convencer), el jueves decidí comprarme uno, porque yo NECESITO escuchar música todos los días.
La verdad es que 1 giga se me queda corto, y direis: ¡Pero si no vas a poder escuchar toda esa música en un día!. Pero lo que quiero es tener todas las canciones que me gustan y espacio para ir poniendo cd's nuevos "en estudio". Además de otros archivos. Aunque por ahora es suficiente, ya esperaré que bajen los precios. Espero que este bichito me dure mucho. :)