Jueves 3 de Febrero. Cojo el bus hacia Coruña, me paro en la estación de autobuses y cojo otro autobus hacia la plaza de Pontevedra. Espero a Carmen, mi compañera de clase, y entro en una cafetería con pinta de cara, Manhattan. Mientras espero pido un bocata para cenar y un agua al camarero más viejo que vi en mi vida, enfundado en un smoking, y me sirve unas patatis mientras espero. Veo a la gente pasar por la calle y me siento cómoda, a gusto conmigo misma y con mi soledad. Carmen llega, acabo de cenar y nos vamos al Garufa. Hoy hay un concierto de Tom.

Nos metemos por las calles de la ciudad vieja buscando un camino más corto a la alternativa de siempre, y llegamos a la primera, subiendo mil cuestas. Hay alguna persona fuera del Garufa, y entramos. Dentro no hay casi nadie, sólo Tom, una chica a su lado, y los camareros. No está Ton, el camarero de siempre, y nos arrimamos a la barra mientras observo a Tom, que está de espaldas preparando el equipo. Se da la vuelta, me reconoce y me saluda, y yo a él con una sonrisa de oreja a oreja. Bajamos las escaleras y nos damos dos besos, le presento a Carmen y él me presenta a su amiga Rocío. Hablamos un rato y dicen que se van a cenar, que si queremos acompañarles, pero nosotras ya estamos servidas, así que decidimos esperarles allí. Se marchan y los camareros dicen "Bueno, ya podemos abrir". Glups. Pido un 100 pipers con coca cola y nos sentamos en la mesa de la primera fila. Le cuento a Carmen toda la historia del Festitom, de lo increíble que es Tom y de todo lo que he disfrutado con los conciertos desde el festival.

El local empieza a llenarse y cuando Carmen me deja para irse al baño, entra un grupo de chicos. Y yo me quedo perpleja porque entre ellos reconozco a alguien. Bueno, con el pelo más corto. Como en una película las imágenes pasan por mi cabeza, y recuerdo el vídeo del Festitom, y a aquel chico tan guapo y con una voz tan dulce que subió a cantar después de Silvia Penide y que vi mil veces tratando de pasar el vídeo del ordenador. No sé por qué, si por los 100 pipers o por haberlo visto cantar tantas veces en aquel vídeo, pero me puse colorada yo sola. Pero me decido a no dejar escapar la ocasión, y cuando se separa del grupo para pedir en la barra me levanto, me acerco a él y le toco en el hombro. "Hola, ¿eres
Kike Redondo?" Él asiente y empiezo a decirle que yo estuve en el Festitom, que lo tengo grabado en vídeo, que saqué muchas fotos y vídeos. "¿Eres la que hizo las
fotos del festival tan bonitas? ¿Una en la que sale el primer plano de Jerry tirado en el suelo?" Yo asiento sonriente y hablamos un rato, le digo que puedo enviarle el vídeo, y él dice que está estudiando en Coruña. "Genial, así me ahorro los gastos de envío". Me da su número de teléfono y me dice que un día le llame y quedamos. "¿Cómo te llamas?" Dos besos y vuelvo a la mesa emocionada con mi nuevo contacto. Y empieza el concierto.

Éste era el quinto concierto al que iba de Tom. El primero, en el Festitom, después de haber escuchado sólo dos mp3 en Internet. El segundo en el Garufa, que ya escribí hace tiempo. El tercero, un día de verano que fui a Santiago con mi amiga Mery. Ese día fuimos al concierto que Tom da en el Modus Vivendi (por eso se llama así su disco :) ) de Santiago todos los miércoles, pero había mucha gente, Mery no quería sentarse delante y acabamos destrás de todo, con la música del pub y del concierto mezclándose. De repente, todos empezaron a girar la cabeza hacia mí, y yo no sabía por qué. Mery dijo "¡Te está dedicando una canción!" Y escuché algo como "Dedico esta canción a una chica de Coruña que tiene una página web..." La canción era "En tu cama", mi preferida. Jo, me emocionó. Al final nos fuimos pronto porque no podíamos escuchar. El cuarto concierto fue en el mismo sitio, y me volvió a acompañar Mery con su amiga de la universidad, Antía. Al final resultó que la hermana de Mery era amiga de
Iria, la novia de Tom, y allí nos encontramos a Iria,
Manuel y Raquel (los que me cobraron la entrada ;P), y acabamos como en familia porque todos nos conocíamos. Teníamos un buen sitio, el ambiente era genial, y el concierto resultó increíble, como siempre. Y me enamoré de la canción "Salir, beber" de Extremoduro porque la cantó en el concierto. Y después del concierto acabamos 7 chicas, entre todas las que nos conocíamos, de marcha por Santiago. Antía, Mery y yo acabamos en un karaoke, pero eso es otra historia. ;P

Así que éste era mi quinto concierto y sólo pensaba en cómo iba a escribir otra vez lo que me encantó. Y tuve una idea. Tom en sus conciertos canta canciones propias y versiones, y aunque sus canciones me encantan, la parte de las versiones era para mí la más divertida y la que más me gustaba. Pero en esta ocasión fue distinto. Ahora ya me sé casi todas sus canciones, las he escuchado mil veces y con cada concierto me parecen más bonitas. Y esta vez no esperaba otra cosa que escucharlas, escucharle cantar "La ramita de laurel", y sobre todo "En tu cama", "Y la vida se me va...", todas esas canciones tan bonitas y tan tristes, y todas esas canciones tan divertidas como "Hambre porrera" o la canción de su perro Jerry.

Y poder cantar con él, y tocar las palmas, y hacer los coros con toda esa gente que llenó el pub y que se apiñaba en las escaleras o se sentaba al lado del escenario, o bailaba en grupo, abrazándose y balanceándose con el ritmo. Hasta Tom dijo "Qué bonitos esos coros, me estoy emocionando en serio". Lo grabé en vídeo, no pude grabarlo entero porque la cámara no era mía y no tenía otra cinta, y no pude elegir las canciones que quería grabar porque quería grabarlo todo. :)
Saqué fotos, hablé con Rocío, a la que Tom dedicó una canción a capella muy bonita mientras le cambiaba la cuerda que se le había roto a la guitarra. Creo que siempre se le rompen las cuerdas, se gastará un pico al mes en ellas. xD
Muy emotivo el momento en que tocó "Miña terra galega" afirmando que ya se sentía con derecho a cantarla. Jo. :)

Cuando acabó el concierto la gente se acercó a felicitarle y a comprar un cd con algunas canciones y vídeos, aunque dentro de poco saca disco nuevo. :) Y Rocío le daba chapas del Festitom a la gente, y me fastidió cuando se la dio a Carmen, porque ella no estuvo sufriendo todo el frío en una tienda de campaña. Así que Rocío me dio otra y me reí, ahora tengo dos de colores distintos. Tom llevaba la de "organizador". Mientras esperábamos se acercó Kike Redondo, "¿qué tal el concierto?" Genial. Estudia ingeniería informática. Cuando me dicen eso me siento como al final de la cadena, lo más bajo, porque yo hago el ciclo medio. xD Y ya es un coñazo, no me imagino la ingeniería. "¡Acabarás odiando los ordenadores!" Volvemos a hablar un rato y se despide, es un ecanto de chico, realmente creo que todas las personas del Festitom son un encanto. xD Hablamos un rato con Tom, bromeamos un poco "Qué capullos, vienen a felicitarte y nadie te ayuda a sacar el equipo". Nos despedimos de los dos y salimos encantadas del concierto. Y todavía no entiendo por qué mis amigos y toda la gente que me rodea no les interese, ni quieran acompañarme a estas cosas que me chiflan.
Lo que se pierden. :)