No creo que merezca alguna clase de olvido
Los fines de semana la pizzería es un caos. Las manos trabajan ágiles, los oídos están atentos a cualquier pregunta, a cualquier indicación o a cualquier comentario de todo el mundo, de los clientes, de los repartidores, de los compañeros. Los ojos se mueven inquietos de un lado a otro, viendo la gente entrar, las mesas sucias o los papeles tirados, mirando las indicaciones de las notas, buscando los complementos que salen antes o fijándose en si esta no lleva cebolla o sale una clásica con chorizo. Todo va rápido, y no se acaba hasta que haces la última pizza. Pero siempre queda tiempo para hablar, para las risas y para las historias.
Enfrente de la pizzería hay una cervecería con una pantalla gigante, y los días de partido las miradas se van allí de vez en cuando, y los repartidores traen noticias, si el depor ha marcado o no. Pero también que si les robaron las pizzas, que si hay polis en la carretera, que si hubo un accidente, y, como ayer, que el Papa murió. Así me he enterado y he pensado "menos mal, pobre hombre".
Este fin de semana me he levantado muy temprano. El sábado, a las 9, el marido de Ss. me llevaba a una de sus peluquerías. Es químico, ha viajado por TODO el mundo dando cursos y ha creado una línea de productos buenísimos. Fue un placer escuchar su vida, es un hombre que sabe mucho, y las peluqueras, que eran realmente profesionales, me dejaron un peinado muy bonito.
Nos reímos mucho. Seguro que sacará buena nota, los vídeos son muy representativos.
Hoy trabajé a la 13:30 y estoy cansada, vuelve a dolerme la espalda y no quiero volver a la pizzería. La semana que viene tengo otros cuatro días libres, así que me quedan concretamente tres días laborables. ¿Y luego qué? No quiero aburrirme, Sandy también pensaba en qué iba a ser de mí, pero quiero creer que tengo otras cosas importantes que hacer en la vida y que no me tiraré en la cama a dormir todo el día, ni me lo pasaré delante del ordenador. Por ahora tengo las rutas de senderismo. Pero este finde he tenido la sensación de que no tenía nada que hacer, aunque he hecho bastantes cosas, y me ha aterrado.
Y me queda sacarme de una vez el carnet, ir toda la semana al gimnasio y a la piscina, que esta semana he pasado bastante del tema, y aprobar todo lo que pueda.
Sí, hay muchas cosas en las que trabajar.