<body>
 

No creo que merezca alguna clase de olvido

Los fines de semana la pizzería es un caos. Las manos trabajan ágiles, los oídos están atentos a cualquier pregunta, a cualquier indicación o a cualquier comentario de todo el mundo, de los clientes, de los repartidores, de los compañeros. Los ojos se mueven inquietos de un lado a otro, viendo la gente entrar, las mesas sucias o los papeles tirados, mirando las indicaciones de las notas, buscando los complementos que salen antes o fijándose en si esta no lleva cebolla o sale una clásica con chorizo. Todo va rápido, y no se acaba hasta que haces la última pizza. Pero siempre queda tiempo para hablar, para las risas y para las historias.

Enfrente de la pizzería hay una cervecería con una pantalla gigante, y los días de partido las miradas se van allí de vez en cuando, y los repartidores traen noticias, si el depor ha marcado o no. Pero también que si les robaron las pizzas, que si hay polis en la carretera, que si hubo un accidente, y, como ayer, que el Papa murió. Así me he enterado y he pensado "menos mal, pobre hombre".

El viernes por la tarde fui con Ili al piso nuevo de su novio, concretamente a ver al perro nuevo en el piso nuevo de su novio. Un bulldog de tres meses. Brutus. Una cucada. Es realmente adorable. Y el piso chulísimo. Quiero un piso y un perro. -_- Pero no un bulldog, que tienen muchos problemas físicos y éste ya estaba acatarrado.

Este fin de semana me he levantado muy temprano. El sábado, a las 9, el marido de Ss. me llevaba a una de sus peluquerías. Es químico, ha viajado por TODO el mundo dando cursos y ha creado una línea de productos buenísimos. Fue un placer escuchar su vida, es un hombre que sabe mucho, y las peluqueras, que eran realmente profesionales, me dejaron un peinado muy bonito.

Esta mañana me levanté a las 9:30 para ir a casa de Maphu a grabar unos vídeos con la cámara de fotos. Maphu estudia Terapia Ocupacional, y ha tenido que hacer un trabajo este cuatrimestre en el que quería añadir como algo "novedoso" unos vídeos en los que Phava y yo haríamos de médicos y pacientes. Al final, su madre se apuntó y yo grabé los vídeos. En el primer vídeo la madre de Maphu estaba enferma de un oído, y Maphu le decía que fuera el médico, y ella se negaba y decía que se tomaría unas gotas y unas aspirinas. Automedicación. En el segundo Phava le daba a la madre de Maphu unas gotas que le habían servido a ella y que le decía que le curarían. Típico, intercambio de pastis entre vecinas. En el tercero Phava era una hipocondríaca que le decía a Maphu que tenía unas manchas y que era algo del hígado, que lo había leído en el Pronto. En el cuarto, Phava era la médica de la madre de Maphu y le recetaba mil pastillas. El médico que pasa de todo. En el quinto, Maphu es la médica y le hacía preguntas, pruebas y la mandaba al especialista. La médica buena.

Nos reímos mucho. Seguro que sacará buena nota, los vídeos son muy representativos.

Hoy trabajé a la 13:30 y estoy cansada, vuelve a dolerme la espalda y no quiero volver a la pizzería. La semana que viene tengo otros cuatro días libres, así que me quedan concretamente tres días laborables. ¿Y luego qué? No quiero aburrirme, Sandy también pensaba en qué iba a ser de mí, pero quiero creer que tengo otras cosas importantes que hacer en la vida y que no me tiraré en la cama a dormir todo el día, ni me lo pasaré delante del ordenador. Por ahora tengo las rutas de senderismo. Pero este finde he tenido la sensación de que no tenía nada que hacer, aunque he hecho bastantes cosas, y me ha aterrado.

Ayer lo pasé bien en el trabajo, fui telefonista, me encanta tratar con la gente, y tengo una voz dulce y amable por teléfono. Luego me sentí fatal porque notaba que nadie me echaría de menos. Me afectó mucho el pensar que pasas trabajando en un sitio un año y nadie te echará de menos. Pero estoy emocionada con mi viaje a Inglaterra. El tiempo pasa rápido, y ya tengo el dinero que hace falta. He tenido dos veces la sensación intensa de que me iba a ir de verdad. Una, cuando he visto otra vez los papeles que tengo que mandar. Y otra cuando vi de repente que en mi cuenta ya tenía el dinero. Y me he emocionado.

Y me queda sacarme de una vez el carnet, ir toda la semana al gimnasio y a la piscina, que esta semana he pasado bastante del tema, y aprobar todo lo que pueda.

Sí, hay muchas cosas en las que trabajar.