<body>
 

This could be my moment

Miércoles 22. Mi primer día de playa. Voy con Ss., Phava y su madre. Es una tarde muy agradable, el agua está fría como siempre y Phava y yo nos metemos de una vez corriendo agarradas de la mano. Me río mucho y me canso. Las olas son enormes y fuertes como siempre. Estoy en muy baja forma, hace mucho que no voy a la piscina ni al gimnasio. Nos visita un bebe al que no le gusta la playa y sus padres encantados. Nos quedamos embobadas. No nos damos cuenta y nos vamos a las 20. El tiempo pasa volando.

Por la noche, concierto de Tom en el Garufa. Poca gente conocida, sólo tres o cuatro personas. Rocío, Ana, el Chino, los camareros. Me puse triste. Hubo un momento de melancolía, que duró varias canciones. Pensé en irme, estaba cansada, quería estar sola. La incomprensión que siento se apodera de mí a pasos agigantados. Pero entonces, un Tom agotado y sudoroso se baja del escenario, y me pregunta cómo se llama el sitio al que me voy a ir de viaje. "Edimburgo". Vuelve a subir y me dedica una canción. Habla de que ojalá no encuentre trabajo, para que vuelva pronto. Todos me miran con cara de no tener ni idea de quién soy. Tom habla de crónicas y fotos. Yo sonrío agradecida y todos me aplauden. Me siento especial. Me gusta la versión de Stand By Me de Tom, todos cantamos juntos. Consigo hacerle una foto volteando la guitarra en el aire. Tras el concierto, risas y charlas.

Salimos a la calle para ver la luna más grande que nunca por efecto óptico. Está amarilla y parece más grande, pero nos equivocamos de día, había sido el anterior. Me río mucho con el Chino y con Marcos, Tom se mete contigo y me pica. Me fastidio, sí. Rocío me habla de conseguir trabajo en restaurantes españoles. Carmen y yo nos vamos tarde. Me gusta volver de noche pensando en mis cosas. Al volver a Arteixo le digo que vayamos a la playa. Parecemos niñas pequeñas, corriendo por la arena, persiguiéndonos. Subimos a una torre gigante de socorristas, se tambalea muchísimo y nos entra el miedo. Intento bajar, despacito. Con la de virguerías que hacía yo con Lara Croft haciendo el pino subiendo estas escaleras. Salto al suelo y corro hacia el agua, dejando mi ropa tras de mí. Me lanzo al agua desnuda. Son las 4 de la mañana y el agua está buenísima. Me embriago de mí misma. Carmen se queda anonadada. Habla de que sólo le falta el churri. Y yo pienso "disfruta de ti misma y de tu propio cuerpo". Tras media hora de paz volvemos a casa. La ropa es incómoda y sólo pienso en una buena ducha. Ha sido un día completito.

Jueves 23, noche de San Juan. He conseguido liar a mis compañeros de la pizzería. Al final Missae, Shinchan, Lucha, Bachi, Josema y yo vamos a hacer una hoguera en la playa con una churrascada. Missae y yo vamos de compras. Vasos, platos, cervezas, coca colas, servilletas, patatas y mucha carne, por sólo 5,50 cada uno. Josema y Shinchan roban palés de los obreros. Tenemos que llevar tres coches para llevar la madera.

Vamos a una calita que se llama Valcovito, hermana de Valcovo, donde me bañé el día anterior. Tenemos un hacha, una mesa, una silla y muchos más utensilios que se van uniendo a lo largo de la noche. Hay bastante gente y muy bruta que trae toneladas de madera y tira petardazos que nos asustan y nos dejan casi sordos. No me gustan. Los chicos empiezan a romper la madera a golpe de piedra. Muy prehistórico, sí, pero eficiente. Acabarán reventados. Las chicas recogemos los trozos de madera y los apilamos para hacer la hoguera. Y empieza la diferencia sexual. "No, esto no es así". Nos deshacen la hoguera, nos llaman tontas, se llaman listos y bromean entre ellos. Nos dedicamos a hacer la barbacoa con madera y unas piedras. Nos caben las dos rejillas para la comida y prendemos el fuego con unas servilletas entre la madera. "Eso no os va a arder". Y vaya si arde. Pero llega otro y nos deshace toda la barbacoa, no sabemos qué hace, la agranda y al final queda lo mismo que teníamos hecho nosotras pero con espacio para una sola rejilla. Y encima se dan aires de grandeza. Por favor. Estoy hara de los hombres. -_- Así que nos cruzamos de brazos y dejamos que lo hagan ellos todo por nosotras, pobres ignorantes. Utilizan gasolina para que la hoguera prenda y Shinchan casi se quema todo el brazo. Acaba lanzando el bote de gasolina entero contra la hoguera y aquello sí que arde. Tenemos miedo de que explote. Josema prepara caipirinha. Parece que está muy buena.

Yo voy al mar a lavar las rejillas de la barbacoa, que están llenas de arena, y me empapo los pantalones. No pasa nada, me pongo junto a la hoguera y se me secan en una hora. Veo a Rachel, la chica del videoclub en otra hoguera y hablamos mucho tiempo de Londres y del viaje. Me empieza a doler la cabeza y el estómago. Se unen a nuestra hoguera otra pareja de amigos de Shinchan y Missae, y acabamos siendo ocho. Tenemos mucha hambre, y queremos hacer la carne ya. Pero yo me pongo cada vez peor, y acabo alejándome para vomitar. Me siento un poco mejor, cuando la comida está lista intento probar algo pero me pongo mal otra vez. Me tienen que llevar a casa y no cato el churrasco. Y todo porque cogí frío al llevar los pantalones mojados. Me da rabia ser una aguafiestas y sólo pienso en el churrasco al día siguiente, cuando estoy recuperada del todo. La noche más corta del año, sí.

Viernes 24. Una visita al hospital. Un desasosiego terrible. Unos ojos grises que no dejan de mirarme. Mis propios ojos que duelen. Una carta por la noche envuelta en llanto desconsolado. Incertidumbre sobre la utilidad de mis palabras. Un saludo de Jake. Hoy hace dos años que nos conocimos.

Lunes 27. Voy a recoger las notas. Aprobé todo. Y mucha gente no se lo cree. Ni yo misma. Ss. me felicita y me dice que disfrute un poco de que me vaya bien. Me voy a comer a Cambalache y a ver Madagascar al cine. No es maravillosa, pero es muy entretenida. Estoy contenta. Mi padre también. ;P

Me quedan 6 días para irme a Edimburgo.