<body>
 

No one is gonna save this town

Volví de Edimburgo, conseguí en Infojobs un trabajo de pizzera en Coruña, en el nuevo centro comercial al lado del nuevo palacio de congresos, Palexco. Trabajé durante un mes a jornada completa, por las noches los jefes me llevaban a Arteixo en coche porque por suerte eran de allí. El jueves pasado terminé el contrato, pero sigo yendo a trabajar algunas horas porque necesitan gente.

Como ya empiezo el curso y sigo trabajando en Coruña, he decidido irme a vivir allí, "abandonando" a mi familia por un poco de aire fresco y de seguridad en mí misma, algo que sentí en Edimburgo y que me renovó por completo. Hoy he ido a ver un piso que me ha encantado: por 120 euros tengo una habitación para mí sola, en un piso compartido con dos chicos y dos chicas donde todos tenemos ordenador y hay conexión a internet, donde la cocina es grande, el baño pequeño, donde no hay salón pero sí una terraza enorme que veo por la ventana de mi habitación. Y, tontamente, lo que más me ha emocionado es que tendré un gran armario para mí sola.

Se acabó la depresión, se acabó el quedarse en casa. En 10 días salgo de mi agujero.

Y eso es lo único que me ha animado a escribir.