¿Coqueteando?
Después de los comentarios de Phava en mi web, el sábado pasado me llamó para salir a la Laracha. No me apetecía nada en absoluto, y no sabía si ir o no (siempre me arrepiento de no ir al final), así que tras convencerme vino a recogerme a casa. Y allí nos fuimos las dos muy contentas, y nos encontramos con su novio que me cae genial y me hace reír mucho con sus intransigencias, y un amigo que siempre me quieren encasquetar y a mí no me hace ninguna gracia.
Así que nos fuimos al D'anton y tras charlar un rato todos y pedir las primeras bebidas, Phava y yo empezamos a animarnos y a bailar. Y decidimos ir al Stereo, que es nuestro pub favorito, donde ponen rock & roll... pero habían cambiado el pincha y aquello no acababa de llegarnos. Aunque bailar, bailamos. Tras este, nos fuimos a un pub donde ponían reggeaton, y como yo no podía soportarlo, me pedí el tercer cubata que es el que siempre determina que me emborrache o no. Así que ya, borracha y mareada, bailé y bailé, y reí y salté, y me lo pasé muy bien.
Al salir del pub, pensamos en ir a comer unos bocatas, y nos fuimos a un bar, donde yo intenté comerme un pepito sin caerme de la silla, mientras escuchaba las historias de Phava y Esteban de sus vacaciones Tenerife, y me reía con sus conversaciones. Muy contenta, volví con ellos a Arteixo, donde nos despedimos y me fui a dormir a casa de Phava.
A la mañana siguiente, Phava me llamó para levantarme, y media hora después, remoloneando, me fui a la cocina, y allí me esperaba ella sentada con un libro. Me habló en tono serio, y me dijo que tenía algo que decirme. Ya temblando interiormente me siento, pensando "Dioses, ha pasado alguna tragedia, alguien ha muerto, mi hermana está en el hospital, algo horrible ha pasado". Y me suelta, básicamente, que la noche anterior yo había estado coqueteando con su novio todo el tiempo, que no sabía si podíamos ser amigas más y si podría perdonarme. Que nunca había tenido ese problema con sus amigas, y que tendría que pensárselo.
Mi expresión inicial fue o_O. Luego intenté contener la risa y le dije que no, que no me molaba su novio, que yo coqueteo con todo el mundo, con ella, hasta con mi padre (¿quién no está invitado todavía a probar mi edredón morado?), y ella no me deja explicarme, concienzada de su espontánea idea. Y yo rememoro los momentos más coquetos que he tenido en la noche, quizás cuando le cogí del brazo y le hablé en tono Shinchan "¿Hey, moreno, gústanche os pementos de Padrón?", "Tengo un edredón morado muy chulo, ¿cuándo vienes a verlo?", comentarios tan coquetos como surrealistas y nunca realizables. Y también rememoro nuestro par de años de amistad, y su actitud durante la noche, no noté ningún enfado especial, y cuando hacíamos mi cama la invité a visitarme cuando quisiese en la noche, a lo que respondió con una risa. Vamos, que soy así, que no es coqueteo, es vacile inocente. No pretendo más que divertirme y crear complicidad con las personas, ya sean tíos, tías, heteros, gays o de la familia. Coño, que dormí un mes en Edimburgo en la misma cama con un polaco y no pasó nada, y eso que estábamos todo el día con el honey, darling, come to bed!.¡Y encima me echa en cara que ya me ha pasado esto antes! ¡Con una chica que es amiguísima mía y que se va a casar con el supuesto acosado!
Y en esto pensaba yo mientras ella me decía que si quería que desayunara, que ella no podía llevarme a casa. Y ahí se quedó la promesa de que me enseñara a hacer lentejas y de que me llevase a casa antes de trabajar.
Me quedé un rato sentada en la silla, asombrada, estupefacta, anonadada. Me levanté, hice la cama, recogí mis cosas y me fui sin decir nada. Fuera llovía, y me puse a esperar un bus cerca de su casa, que tardó media hora. Mientras, consultaba con Ss. y con JB si yo estaba flipando, porque técnicamente, no había hecho nada. Consulto en el chat (sí, dije que iba a dejarlo :P), y sí, coqueteo con todo el mundo. Consulto en el trabajo, con gente que conozco desde hace un mes, y confirman que coqueteo con todo el mundo. Consulto en clase, y lo mismo.
Y del o_O paso al enfado. Al verdadero enfado. Al enfado monumental porque de la noche a la mañana me suelta algo tan absurdo, porque yo no he hecho nada y me acusa de algo que no es cierto, porque ella es mi amiga y me conoce. Y teniendo en cuenta las pocas veces que no vemos (y las pocas veces que puedo coquetear con su novio), supone falta de confianza, mala idea, celos e inseguridad en sí misma y en su pareja.
Y podría llamarla, pedirle perdón, decirle que si quiere no veo más a su novio, que mantengo la distancia, que a mí me importa ella y no él, que quiero que sea mi amiga. Pero no lo haré, porque no tengo que disculparme por ser como soy, porque se supone que ella es mi amiga por ser yo. Pero me ha juzgado y está equivocada.
Si es que cuando una está soltera, creen que va a por lo primero que puede pillar. Pero si estoy soltera, es precisamente porque no me conformo con cualquier cosa.