
El miércoles pasado fue el último concierto del año de Tom en el Garufa. Desde que se llegó al acuerdo de que Tom tocaría todas las semanas, fui casi todas las veces. Y allí nos juntamos
los de siempre. Aunque no éramos los de siempre, porque nos vemos día sí, día no. Es una
rama social que cada vez se bifurca más y más. Cada vez conozco a más gente en los conciertos. Y este era el último concierto del año y yo no me lo podía perder.
Así que esa noche llegué al Garufa a las 23:30, en puntísimo, aunque yo siempre llego con el concierto empezado, y localicé con la mirada caras conocidas.

Al cruzar la puerta, en la barra estaba
Marcos, sirviendo.
Marcos es el camarero que me sirve las coronitas con limón en el cuello de la botella, que yo nunca me acuerdo de decir que no me ponga, y él nunca se acuerda de quitármelo. Vamos, que ya empiezo a acostumbrarme al saborcillo. A Marcos lo veo a veces
paseando por Coruña, y hablamos mucho de
bicicletas, de lo mal que se
conduce en Coruña, de los
paseitos que se metía de jovenzuelo y de que tenemos que quedar a ver quién se queda con la
lengua fuera. Pienso entrenar duro. :P

Después de agarrarme a mi Coronita, bajé las escaleras y abajo vi a
Pepe sentado.
Pepe es otro trabajador del Garufa, que es la mitad del grupo
Los Fabulosos Cubatas de Fockinck Brothers. Su
voz me encanta, y es el típico hombre
callado que lo dice todo con la mirada. Tiene un
atractivo que hace que todas le gritemos
"¡Pepe, guapo!" cuando se sube al escenario. Esa noche hablamos de que
interné es muy poderoso, de que si no fuera por él yo no estaría allí ni les hubiera conocido, y de que tenían que hacer una
página web del Garufa, que está a tope de conciertos. Él me dijo si yo quería hacerla, y después de meditarlo he pensado que sí, que yo voy a hacerla.

Sentada junto a Pepe, estaba
Rocío,
la Pipi.
La Pipi es una
cordobesa que ha dado muchas vueltas por el
mundo hasta llegar a Santiago y conocer a Tom. Entró en su vida y lo puso
tonto, ahora es un artista enamorao que le dedica canciones a su amada, y ella se ha ido a Moraña a comer las setas asadas que le prepara, a hacerle los coros a sus canciones y a trabajar como su
manager. Y tiene dos gatos y un perro que son un amor. :P

Mientras bebía y hablaba con Pepe y Pipi (¡juajuajua!), llegó
Anita.
Anita se ha hecho muy buena amiga de Pipi y la conocí en los conciertos de Tom a los que asistía con su amigo Quique Redondo (
el-chico-guapo-ese-que-canta-tan-bien del que ya hablé otras veces aquí. Anita es
alegre y
positiva, hasta cuando se le estropea el coche, y tiene unos
pendientes de bolas con los que siempre choco cuando le doy dos besos. La veo en los mismos
pubs a los que voy cuando salgo (o sea dos, el Bar Egeo y el Rock&Roll) y siempre se apunta a los conciertos, al festitom y a lo que haya.
Es así un poco como yo.
Arrasando con todo (y con esto me refiero a un cubata al que le pegó un bolsazo y estalló en el suelo) llegó
Arale. A
Arale la conocí en el II Festitom. Había visto su blog en el libro de visitas de Tom, y cuando la vi en el Festitom no pude evitar gritar "¡Hey, te conozco, a ti, a tus amigos, a tu perro y a tu cobaya! ¡Te encanta pasear por el monte, vi tus fotos en tu página!". Ante tal avasallamiento la chica se quedó abrumada, pero entre concierto y vernos por la calle nos fuimos conociendo más, y ahora siempre que llega significa ¡juerga! ¡a bailar, a dar vueltas, a reir y aplaudir!. Arale es una chica
super-riquiña,
super-colorida,
super-dulce y
super-divertida. Tiene una forma de hablar
super-chuli y nos hemos hecho
super-amigas. :P Vamos, que aunque acabe el concierto yo sigo bailando y conociendo gente con ella, y se montan unas fiestas que hasta Tom se sorprendió de verme tan suelta. Ahora Arale y yo ya quedamos para tomar algo por ahí. Somos muy
compatibles.

Cruzando el Garufa llegó
Manu. Manu es un chico muy guapo, diseñador gráfico, al que conocí junto con Nati, una chica a lo que casi no veo ya, y con el que entablé conversación porque no quería molestarme cuando hacía fotos a Tom. Lo vi en el Festitom y siempre que lo veo en los conciertos me alegro mucho porque
sin él falta algo, aunque siempre está
sentado, muy
abrigado,
escuchando y
fumando sin hablar. Vamos, que parece que está triste, pero en realidad debe de estar
embriagado.

Ya con el concierto muy avanzado, en el que yo estuve más hablando que escuchando, después de que
subiera Pepe al escenario para tocar la guitarra eléctrica con Tom, que me encantó y sonó muy exótica con sus canciones, llegó el
Chino. El
Chino, describiéndolo en una palabra, es un
personaje. Creo que trabaja, o trabajó en el Garufa. De repente un día llegué a un concierto, y ahí estaba el Chino subido al escenario con Tom,
cantando Siniestro Total y grandes leyendas de nuestra historia, haciendo
música con un plastiquillo de un paquete de cigarros, y haciéndonos reir a todos. Es un hombre que hace
gracia, que es un
bonachón y que hace que todos nos los pasemos muy bien, ¡sobre todo Tom!

Ayer no apareció mucha gente más conocida, conocí a
César, el batería de un grupo que se llama
Dr. Funkstein, que salió a tocar el cajón con Tom y Pepe, pero además a los conciertos suele ir
Silvia Penide,
Quique Redondo,
Edu (la otra mitad de los Fabulosos Cubatas),
Ton (otro camarero mu guapo),
Marcos (otro camarero del mismo nombre que canta la canción del Garufa), un
club de fans que regalan flores de los jarrones del Garufa, unas
italianas muy saladas (¡en los conciertos de Tom siempre hay italianos!), etc, etc, etc.
Y todos nos alegran la velada y salen a acompañar a Tom en sus canciones, y hacen que cada noche sea
diferente y
divertida.
¡Feliz Navidad a todos!
PD: Si que cunde esto de levantarse temprano un sábado. :P