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Enemy Fire

Puede que el día de Reyes sea el único festivo en el que la gente se levanta muy temprano, por aquello de los regalos que hace tiempo que yo no cato. Así que esta vez ya no fui a pasar el día con mi familia, ni en Arteixo, ni en Padrón, que es donde nos dimos las grandes comilonas (que eso es para mí la Navidad, ¡comilona!) de Nochebuena y fin de año. Me quedé en Coruña, sola, y me acosté temprano.

De repente, me desperté con el timbre sonando insistentemente. No sabía qué hora era, no sabía si abrir la puerta, mil pensamientos me vinieron a la cabeza mientras me acercaba a la mirilla y observaba a un hombre y un niño esperando. "¡Vendrán a cantar villancicos, no les abro!" "¡Igual vienen por la música alta, pero eh, si yo no tengo puesta música!" No racionalizaba.

Así que abrí la puerta. El vecino del cuarto, ése al que siempre le pedimos los destornilladores, me decía que teníamos que salir del edificio, que había un incendio, que lo habían mandado los bomberos. o_O "¿Está de broma? ¿Era hoy el día de los inocentes?" Estaba aturdida y les agradecí el aviso.

De vuelta a mi habitación miré la hora. Las 8 y media. Snif. Empecé a vestirme rápido, mientras alguien volvió a timbrar a la puerta una y otra vez. Cuando estaba un poco adecentada, salí a las escaleras de nuevo y olí el humo. La gente bajaba en pijama y me decía que saliera, y yo corrí de vuelta a la habitación, tratando de decidir qué era lo que tenía que salvar. "La cobaya y el ordenador." Tampoco tengo mucho más patrimonio. Pero supuse que aquello no sería tan grave así que dejé todo como estaba y salí cuando ya un señor bombero uniformado timbraba y me decía que saliese, con cara de alarmado. Salí, pero volví al piso para asegurarme de que no estaba el único compañero con el que vivo ahora en vacaciones. Con la conciencia tranquila, bajé a la calle.

Hacía frío, llovía, y me reuní con toda la gente que miraba hacia arriba. Había bomberos, policías, ambulancias. Salía humo de una ventana de los últimos pisos del edificio de al lado, y durante media hora mantuvimos nuestros cuellos doblados observando. Apagaron el fuego, salieron ingentes cantidades de humo, aparecieron los bomberos en la ventana haciendo señales, observando con una linterna el techo, ¿encendiendo la luz de la habitación? ¿eso se puede hacer?. Había gente en los pisos de encima a la que no habían desalojado y que observaban la escena desde el balcón. Y nos juntamos para lo mejor que se puede hacer en estos casos: cotillear. Que si no había nadie herido, que qué había pasado, que si estaba en el piso una anciana con sus hijos mayores, que si a alguien se le habían quedado las llaves de casa dentro con las prisas, que si los bomberos podían ayudarle... Al menos sirvió para que conociera a mis vecinos. La familia perfecta del cuarto, con tres niños y un perro, la ancianita con su caniche de peluche, las extranjeras, un chico guapo que me miraba de reojo :P...

Cuando la situación estaba controlada, pudimos volver al edificio. Sonriendo, despidiéndonos, di las gracias otra vez y aquí estoy, siendo la primera que escribe el reportaje sobre el suceso. :P

Pero no es de cachondeo. Irme unos días y volver y encontrarme el piso incendiado es una de las pesadillas que me atemoriza siempre.

Hoy ha sido un día terrible para alguien. :S

Actualización: Ya hay noticias sobre el suceso. He visto tres de diferentes sitios y eran exactamente iguales. ¿Se copian sin más unos a otros? -_-