Apología del Neskui
A mí lo único que me hace falta de verdad para acabar bien el día (o empezarlo) es el Nesquik. Hoy he ido a la piscina, he llegado empapada, me he puesto casera con mis zapatillas y me he puesto un tazón. Cansada y feliz.
Ni coca-cola, ni café, ni alcohol... El Nesquik sí que sabe bien.Cuando me fui a Edimburgo estuve un mes sin él (aunque había botes pequeñitos de fresa, chocolate y vainilla). Pero estaba en otro país y era otro rollo. En cambio si estoy en mi casa, no puede faltar. Los corn flakes no se pueden comer solos sin Nesquik.
Podría vivir sin él, claro... pero sería como aquella escena de Lost en que descubren una caja de chocolatinas y no pueden evitar coger una y devorarla, con esa cara de orgasmo...
Es que es una cosa que llevo muy dentro, desde que era pequeña y mi madre nos compraba cajas de 3 kilos. En mi casa el Nesquik era tan imprescindible como el papel de váter.
¡Y encima los botes te valían de lapicero!
Y me pregunto yo... ¿qué hubiese pasado si a mi madre le diese por comprar Cola Cao? El Cola Cao hay que tomarlo caliente... Mi vida podría ser totalmente diferente.
Diox... ¿¡cómo sería mi vida si mi madre hubiese comprado Cola Cao en vez de Nesquik!?
