Cuestión de perspectiva
Cuando de pequeña desayunaba, y veía frente a mí el cartón de leche de Feiraco, nunca veía esta linda y sencilla vaca:

No, yo veía la cabeza de un monstruo, y para más inri hacia arriba. Dado la vuelta, resultaría esto:

¿Qué hacía la cabeza de un monstruo en un cartón de leche? No lo sé, pero eso era lo que yo veía, y no me di cuenta de que era una vaca hasta ser bien mayor.
Pero es que por mucho que sepa que eso es una vaca, yo sigo cogiendo el cartón y viendo la cabeza de un monstruo.
Podría aplicar este sencillo razonamiento a muchas de las cosas que me obsesionan y que llevo muy arraigadas dentro de mí.
Cada uno ve lo que quiere ver.
Lo difícil que es cambiarnos la realidad.