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Heroína distinta, de ojos artistas

El jueves pasado tuve la oportunidad de volver a ver a Silvia Penide después de mucho tiempo. Pero mucho. Y tenía muchas ganas de verla. Pero muchas. Tocaba en el Forum Metropolitano, que está al lado de mi casa, y actuaba junto a un tal Xurxo Mares que no conocía. Con mi carnet joven, me saqué la entrada por 4 euros.

Esta vez me acompañaba a la actuación Gabriel, un chico que conocí en los conciertos de Tom, y que no dejo de encontrarme por la ciudad... por la calle, en el Forum, hasta en la cervecería donde celebré el día de San Patrick, él empezaba a trabajar de camarero... es muy majo, y siempre tenemos largas conversaciones. Y esa vez no iba a ser para menos.

Durante la espera empecé a ver caras conocidas de Arteixo, incluso cayó algún que otro saludo. Ocupamos unos asientos cerca del escenario, pero unas señoras se sentaron delante de nosotros... unas ancianas pijas de la Coruña, como se podrían calificar. No había mucha gente, y la verdad es que me sorprendió, porque parecía un concierto muy sonado y a Silvia la conoce mucha gente. Y por la publicidad parecía que a Xurxo Mares también.

Su actuación, digamos, me dejó indiferente. Me parecieron todas unas melodías muy parecidas, comenzaba cada canción con una estrofa de su letra, como si quisiese decir algo profundo, pero que a mí me pareció más poesía barata. Vamos, coger una estrofa típica, una idea típica, un dicho popular, y hacer que rimase... Parecía la música de fondo de un bar con clase, sobre todo con ese pedazo de contrabajo. No, no me gustó, y estoy siendo mala, porque por una parte el escucharlo me daba más ganas de ver a Silvia, y por otro lado mi vena critico-irónica-sarcástica salió a relucir con Gabriel y no paramos de meternos con él... que si ese flequillo, que si el tipo de la batería es muy simpático y queremos ser sus amigos, que si cuando dice "corazón" se parece a Sabina... Muchas, muchas cosas que nos hicieron reír y llevar con buen humor la hora que actuó este hombre... Y las señoras de delante que se molestaban con nuestros comentarios. "Igual son familia... ¡igual es su madre!" Y de hecho, al final la señora le gritó "Jorge, ¡ven aquí! ¡ven aquíii!", y el pobre hombre abochornado salió del escenario. Y mientras hacían un descanso para cambiar los instrumentos, se cruzó con nosotros por el pasillo... y con mala cara. Hum. Mi veredicto: una buena voz mal aprovechada.

Silvia Penide en el Forum Metropolitano Y por fin llegó el momento de Silvia. Como esperaba (y deseaba), allí estaban Nuria Naya, el joven portento del violín, Víctor Iglesias, el gran portento del acordeón (adoro ese acordeón, ellos forman el grupo Camándula del que ya hablé hace tiempo...) y del teclado, Alejandro Massafret al bajo (con ese porte tan sereno), y la dulce Silvia, con esa cara tan linda que tiene y esos ojos brillantes que son un fiel reflejo de su interior.

Camándula Y nos callamos para disfrutar de las canciones. Su voz, tan profunda (sí, yo dije muchas veces que me recordaba a Phoebe en Friends... :P). Nos ensimismamos, cantamos las canciones en nuestro interior, esperamos los cambios de ritmo y las variaciones que sólo en los conciertos se pueden apreciar... Y conocí un poquito más a Silvia en las historias que cuenta, casi apurada pero con las palabras exactas, sus propias vivencias que uno imagina pero no sabe, de alguien que crea una canción. Su abuela Felicidad, ese amigo que no coge el teléfono y la llama, su hermano y cómo quiere protegerle de la vida... Creo que nunca sería capaz de hablar así y expresar con palabras el cariño que tiene a su familia. La capacidad de expresar sus sentimientos tan fácilmente, y ante todo el mundo. Y sobre todo, ese sentimiento que hizo que experimentara cuando se refirió a su música como la vía de escape de sus emociones... de sentirse bien con lo que hace. Hace poco que comprendí ese mensaje.

Silvia Penide & Alejandro Massafret El acompañamiento, como tan bien dice ella, eleva las canciones del suelo, y me gusta, me gusta mucho más escuchar un violín y un acordeón seguir su propio camino durante la canción, y el bajo marcando el ritmo de todos.

La canción preferida de Gabriel es "Amo". Las mías, muchas. Desde "Mi cielo", "Feliz", "Star Bar", "No quiero", "Todos los caminos"... pero nunca, nunca he podido escuchar esa delicia cien por cien gallega que se llama "Sen Dúbida", la única canción en gallego "normal" que conozco y que es, simplemente, preciosa. Pero tuvimos la oportunidad de escuchar una nueva canción. Podeis oírlas en la radio que tiene en la portada de su página. :)

Silvia Penide Nos hizo sonreír, los únicos lapsus que tuvo resultaron muy graciosos y después de la actuación me acerqué a hablar con ella. "Parece que no vivimos en la misma ciudad", dijo, y yo sentí que esa era la ciudad que me gustaba. Por allí andaba Lucía Rolle, Sevigny, que ya algunos conoceis bien ;), y un chico de Falcatruada que vendía cd's como rosquillas.

Después de las despedidas, de comprar los cd's que nos faltaban en la colección, de ir a tomar algo y pasar horas charlando, y darte cuenta estupefacto de la hora que es, volví a casa.

Esta es la ciudad que quiero disfrutar.

Si es que me salen unas cosas más sentimentales... ains. Aquí os dejo un vídeo de la actuación, no se ve bien, pero se escucha, que es lo importante... Para que veais a qué me refiero. :)