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¿Solo, o acompañado?

Cosas buenas de vivir en un piso compartido de 5 estudiantes (a la par que trabajadores) de edades comprendidas entre los 19-24 años, de sexos varios.

  1. Nunca estás solo.

  2. Si te quedas sin recursos, siempre te ayudan. Desde un "Jo se me ha acabado la leche, ¿me dejas un poco?", "¿Tienes dos rebanadas de pan?" "¡Te cojo una lata de atún para la pasta!", a "¿Me devuelves el secador de pelo? Uy, jeje, sí, tengo que comprarme uno, pero total para lo que lo uso..." "Tía, tengo una presentación, tengo que llevar una camiseta negra y no la tengo limpia, ¿me la dejas?". También pueden traerte cosas del super si estás en pijama y no te apetece salir.

  3. Si eres bueno en algo, puedes ofrecerte a ayudar. A cambio, ellos te prestarán su ayuda. Ejemplo: tú me arreglas el problema de mi ordenador, yo te ayudo con la traducción de ese cómic.

  4. Tu compañero de piso es tu amigo. Siempre dispondrás de acompañante para ir al súper, a andar en bici, de compras (incluso a esa juguetería que te hace tanta ilusión), a conciertos, a actuaciones, al cine... Cuantos más compañeros de piso, más donde elegir.

  5. Poder jugar al rugby en el pasillo, a ver quién tira la pelota al otro patio antes, o a descargar adrenalina con la consola del propietario. Cuantos más compañeros de piso, más actividades con el material de cada uno.

  6. Las quedadas instantáneas por messenger: "Hey, estoy viendo algo genial, ven a mi habitación". Que pueden acabar en una sesión de cine con todo el mundo metido en la cama del anfitrión del cuarto. Ehem.

  7. Los amigos de tus compañeros de piso, son tus amigos. Puedes llegar un día y ver preparada una olla de comida "Coge, coge, que he hecho para todos". Saldrás a beber y bailar con gente que no conoces, pero que serán como de la familia. Esto es realmente genial si vives con una irlandesa y acabas con todos sus amigos irlandeses o de diversas nacionalidades practicando tu fluido inglés de borrachera.

  8. Si no puedes dormir o tienes tu horario cambiado, puedes ir a cenar a las 2 de la mañana, que alguien en tu situación se unirá a ti y acabareis de cháchara.

  9. Lo tuyo es mío. La tele de la cocina, o el radiocd de la ducha se aportan voluntariamente al mobiliario de la casa, y todos vivimos más cómodos.

  10. Si te vas unos días a casa, o al Festitom, te cuidarán la cobaya.


Cosas malas de vivir en un piso compartido.

  1. Nunca estás solo.

  2. Si alguien se queda sin recursos, puede ir cogiendo algo de tu armario porque tu respuesta será "claro, te lo dejo". Eso no mola. Acabarás todo paranoico mirando tu almacén a ver si algo está mal colocado.

  3. Si quieres que te ayuden con algo, puede que estén demasiado ocupados (o vagos) y se cansarán enseguida, dejándote con el mal sabor de boca de "apáñatelas tú solo" después de haberles arreglado tú su problema.

  4. Que no te apetezca/quieras hablar en la cocina, que no te apetezca/quieras que estén en tu cuarto, y sobre todo que no te apetezca/quieras que te lancen balones contra la ventana o te hagan gracias por la ventana.

  5. La limpieza. Que dejes toda la cocina limpia y a la mañana siguiente te encuentres todos los cacharros rebosando y todo pringoso. El sentimiento de "soy su chacha y no hacen nada".

  6. Que sobrealimenten a tu cobaya o entren en tu cuarto para jugar con ella cuando tú no estás.

  7. Que seas el portero automático y dejen de usar sus llaves porque ya estás tú para abrirles. Que contestes todas las llamadas constantes de madres, abuelas, y novios, y que se suponga que tú debes saber su paradero.

  8. Que llamen a tu puerta insistentemente y te despierten para pedirte favores en el momento de desconcierto de "¿pero qué hora es y por qué coño me has despertado?".

  9. Que tengas el horario cambiado y den golpes en tu pared para que no escuches tus series favoritas tan alto. Que ellos sean los que te molesten a tú con sus altavoces dolby surround.

  10. Oh sí. Que alguno te caiga mal y tengas que verle todos los días y rehuirle, aunque tengas mucha hambre o muchas ganas de ir al baño.


Sí, claro. Podría seguir.