I wanna be your dog
Jooder.
Yo que creía que todas las personas dueñas de perro eran abiertas, simpáticas, sensibles, consideradas... Vamos, como yo.
¡Son una puta secta! Hace casi dos meses que tengo a Quino. Conozco los lugares de reunión frecuentes. Llego, saludo, pregunto, río con las bromas que por supuesto hacen entre ellos y me despido. Y después de dos meses sigo sintiendo que me observan con el pensamiento en la cabeza oh-no-ahí-viene-la-tía-esa.
Y que no sepa a qué perro se va a lanzar a atacar el mío, no ayuda. Hoy, un tío chulo con su perro, una especie de pastor alemán de esos que parecen que buscan bulla, con un pañuelo rojo radical-total-tío, se paseaba como siempre a la misma hora por el parque donde
Se supone que a la gente que tiene perros les gustan los perros. Y a pocas personas he visto acariciar el mío.
La verdad es que me da mal rollo meterme en esos círculos perrunos.
E ir por la calle es toda una odisea. La correa es para un perro como un escudo contra dientes, balas, meteoritos y rayos láser alienígenas. "Si llevo puesta mi super correa, no puede pasarme nada, y entonces me convierto en una bestia y quiero morder-morder-morder." Y he ahí el dilema. Si no lo dejo acercarse, se vuelve una fiera y le echa la boca a lo que sea, sea perro o perra. Y entonces mi perro parece un asesino desalmado y yo tengo que disculparme "Uy, es la correa, que se pone como un loco... No pasa nada, si sólo tiene 8 meses..."
Si lo dejo acercarse, pueden pasar dos cosas:
1. Que el dueño del perro se eche para atrás viendo la postura de león con la que se va acercando Quino. O que lo cuelgue de la correa por el aire como una piñata para que Quino se vuelva loco. Entonces, Quino se lanza.
2. Que deje que se huelan, y si hay bronca se separan y se riñen.
Pero darle cuerda a tu perro para que vaya a oler a otro y en vez de eso quiera morderle el rabo, te convierte en una psicópata que quiere acabar con todos los perros.
Sí, es un lío. Yo ya no sé si acercarme cuando veo un perro o irme a la otra acera, aunque no lo parezca es una presión que me pone de los nervios.
Y por supuesto, las personas que odian los perros, que les dan asco, que les tienen miedo, o que cogen corriendo a sus hijos porque creen que mi perro irá corriendo a darles un gran... ¿lametazo? Coño, que si lo llevo por la calle será porque no quiere morder a todo el mundo.
Pero irse muy lejos a disfrutar de un atardecer junto al mar es la cura para todo.
