Aire delicado
El lunes me mudo a un piso-casa justo aquí al lado.
Hoy, en cinco minutos que he bajado a la calle (y como siempre, justo en uno de los pocos momentos que no llevo la cámara), he visto un precioso canario ultra-amarillo volar entre los árboles escapando de las manos que querían meterlo de nuevo en su jaula. Y más adelante, unos hombres se refrescaban en una terraza con una cerveza mientras sostenían las bridas de dos preciosos caballos, uno marrón de crines negras y otro blanco, que esperaban pacientes de pie, a su lado.
Hoy no hace tanto calor, los árboles brillan, los pajarillos cantan y hace una suave brisa.
Algo es algo.
Hoy hay este aire delicado que me hace sentir bien...
Que me hace sentir bien...