And all that jazz
Hoy he asistido a un concierto de jazz de la Insostenible Big Band en el Corte Inglés de Málaga. Un grupo que me ha parecido (y no encuentro otro término para describirlo), riquiño. El grupo es riquiño.Está claro que el jazz suena mejor en una sala de jazz, con su luz tenue y sus camareros con las copas, no en una habitación parecida a una sala de congresos, pero hubo muy buen ambiente, y el repertorio consistió básicamente en canciones happy.
Jazz para parejas enamoradas, que sienten que están en el heaven, y su día es sunshine, y se pasan el día dancing cheek to cheek.
Y como yo no estoy enamorada y/o no tengo pareja, opté por enamorarme del trompetista Juan Alberto y pensar en el summer time.