Dos series que veo...
...y no sé por qué.
Men In Trees

Después de tres temporadas, no puedo negar que veo esta serie. Es como una especie de Sexo en Nueva York en Alaska. Anne Heche (todavía no sé si esta mujer es guapa o fea), una escritora experta en relaciones de pareja, se muda a Alaska (donde da una de sus charlas) tras romper con su prometido. Un pueblo donde hay como 10 hombres por cada mujer, típicos leñadores que pasan el día en el bar y que ponen cara de susto cuando ven a una mujer. Y donde por casualidad empiezan a aparecer algunas neoyorquinas siguiendo a Marin (Anne Heche), que se enamora del típico y único leñador (biólogo) cachondo del pueblo. Y así comienza a escribir sus aventuras, con sus corolarios sobre el amor, la amistad y las relaciones familiares. Vamos, totalmente soso. ¿Por qué? Porque todos los personajes son totalmente sosos.
Todos son buenos, amables, están concienciados con los vecinos, se apesumbran cuando se portan mal... Por diox, ¿dónde está la gracia? Puede que el toque de mala leche lo den la sheriff del pueblo, o la fiel amiga de Marin, que tiene mucha más chicha que la protagonista. En fin, un bodrio que no dejo de ver, quizás porque ya me he acostumbrado a los personajes, quizás porque tiene unos escenarios impresionantes y unas casas preciosísimas que dan ganas de vivir en Alaska:


Y cabe destacar lo guapa que me parece esta chica (Suleka Matthew), con su sonrisa quita-penas:

Pero vamos, no la veáis. Si es que no vale la pena.
The New Adventures of Old Christine

De esta serie he de decir que me gusta la protagonista, que parece llamarse Julia Louis-Dreyfus, pero para mí será Christine por siempre jamás.

Me parece una tía súper-simpática, me gusta su expresión, su risa, su cara, su manera de mover los labios y el cuerpo cuando habla. Me gusta su egoísmo sobre los demás, a los que ignora totalmente porque sus problemas son el centro del mundo y cualquier cosa suya es importantísima. ¡Vamos, que es buena actriz!
Y su hermano, con su templanza, su sarcasmo y su vocecilla, en ocasiones me parece un tío muy majo (¡sale en Pushing Daisies!):

La serie, en general, es también muy sosa: una madre divorciada que tiene que enfrentarse al mundo pijo por llevar a su hijo a una escuela privada. Situaciones sin gracia, comentarios sin gracia, chistes sin gracia... Por qué, ¿por qué chistes tan arquetípicos?
Vamos, que una se lleva un 5 por los escenarios, y otra porque... ¿porque la prota no me cae mal? Entonces, ¿por qué posteo sobre ellas? Porque es que pasar tantas horas de mi vida viendo estas series tontas, merece un post.
Puede que después de la huelga de guionistas me haya aferrado a ellas, porque siguen apareciendo capítulos cada semana, y acostumbrarse a una nueva serie lleva algo de tiempo. ¿Y el pánico que da cuando una serie termina? ¿El vacío que deja?
Así que mientras espero que sigan mis buenas Pushing Daisies, Heroes, Lost, Desperate Housewives, Scrubs y South Park, veo estas dos, que ni fú ni fa, pero ya son de la familia, ¿no?
Pero he de destacar, que, en mi búsqueda de nuevas series, y sin haber visto ni un capítulo entero aún, creo que he encontrado un diamante en bruto: Skins.

Una serie sobre adolescentes británicos (y por consiguiente, su adorable acento británico) que por sólo el comienzo de su primer capítulo, ya se ha hecho un buen hueco en mi emule prestado:
¡Tiene MUY buena pinta!