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Hallelujah

Hace unas semanas, Rufus Wainwright dio dos conciertos en el Teatro Cervantes de Málaga. Sabiendo que era algo que no podía perderme, compré con mis amigos la entrada más barata, que costaba 14 euros, y prometía ser el peor sitio desde el que verlo. Pero como no es un teatro inmenso, pensábamos verlo bien.



Mientras esperaba dentro del teatro a que llegaran mis acompañantes, pude ver lo fácil que sería escurrirse y sentarse en uno de los asientos "buenos", ya que las azafatas no controlaban quién entraba allí. Y mientras pensaba en cometer la maldad, mis amigos llegaron, y subimos, y subimos, y subimos hasta el "paraíso", mientras yo seguía pensando que podíamos meternos en cualquier asiento o balcón y a nadie le importaría.

Pero llegamos al paraíso, y buscamos los mejores asientos en aquellos escalones de madera. Y luego bajamos unas cuantas filas. Y luego empezamos a escurrirnos por uno de los laterales. No podíamos sentarnos, si no más bien asomarnos por la barandilla.



Justo en ese momento Rufus entraba con un traje más que polémico y empezaba el concierto sentado al piano.



Todas eran canciones preciosas que no conocíamos, de su nuevo disco. También con guitarras, que le iban pasando una tras otra, afinadas para cada canción.



Y entre canción y canción, Rufus habla riquiñamente de sus anécdotas alrededor del mundo, sin dejar de mencionar lo guapos que son los chicos de España (y de otras partes del mundo, claro). Todo el mundo se reía con cada comentario (¿toda la gente que va a ver a Rufus Wainwright sabe inglés?), y nosotros también, y me pareció una persona encantadora. Así que, no contentos con nuestra distancia hacia el artista, seguimos moviéndonos, nos metimos entre los cables de los focos, y nos sentamos justo encima de él (no literalmente): cinco metros más abajo de nosotros, podía ver claramente cómo pulsaba las teclas del piano. Acabamos viéndolo así.

Rufus Wainwright

Se veía mucho mejor que en los asientos buenos, seguro.

¡Hay vídeos del concierto del mismo día en Youtube!


Y mientras esperaba mi canción preferida, Cigarettes and Chocolate Milk, mil cosas pasaban por mi mente (es increíble la cantidad de cosas melancólicas que se piensan en un concierto de canciones melancólicas), que empezó a sonar en un cambio de ritmo de una canción que tocaba, y todos aplaudimos y gritamos contentos, y el concierto acababa, y Rufus se despedía, y gritábamos (¡los gritos son para la gente que no puede silbar!) para que volviera, y él volvía y se sentaba y tocaba, y volvía a despedirse, y nosotros gritábamos y él volvía otra vez.

Pero algo pasó aquella noche que no me esperaba. Cuando en uno de sus cambios de canción a canción, empezó a tocar Hallelujah. ¿Quién no la conoce? ¿Su gran versión por excelencia? Pero no sé si fue por estar en un teatro, por tenerlo tan cerca de mí, por ver sus labios moverse, por ver cómo sentía en su propia piel la canción, cómo la cantaba con tanto sentimiento, por fijarme con detalle en la letra, pero aquella noche Rufus Wainwright me cautivó. Y ahora no puedo quitarme de la cabeza ese momento, esa canción, esa letra. Fue mágico. Breathtaking.



I've heard there was a secret chord
That David played and it pleased the Lord
But you don't really care for music, do you?

It goes like this, the fourth, the fifth
The minor fall, the major lift
The baffled King composing Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

Your faith was strong but you needed proof
You saw her bathing on the roof
Her beauty in the moonlight overthrew you

She tied you to a kitchen chair
She broke your throne, she cut your hair
And from your lips she drew the Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

Maybe I've been here before
I know this room, I've walked this floor
I used to live alone before I knew you

I've seen your flag on the marble arch
Love is not a victory march
It's a cold and its a broken Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

There was a time when you let me know
What's real and going on below
But now you never show it to me, do you?

And remember when I moved in you
The Holy Dark was moving too
And every breath we drew was Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

Maybe there's a God above
And all I ever learned from love
Was how to shoot at someone who outdrew you

And it's not a cry you can hear at night
It's not somebody whos seen the light
It's a cold and its a broken Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

Y aplaudimos y gritamos, y le piropeamos (¡qué guapo es!) para que nos mirara, y al final él alzó la cabeza, y mirándonos directamente nos sonrió y nos saludó. A nosotros. ¡Expresamente!

Adoro a Rufus Wainwright.