En la orilla del mar es más fácil soñar...
Betta ha gritado al aire | miércoles, julio 30, 2003 a las 19:13
Amigos, próximamente se celebrará en Galicia una fiesta muy importante: el día de Galicia. Así que, por ser gallega y buena, os aconsejo a todos que os apunteis a esta oferta de un curso de gallego de CCC. Sólo teneis que llamar a este número:
902202122¡Disfrutadla!
Betta ha gritado al aire | jueves, julio 24, 2003 a las 01:38
Tocar fondo...
Arrastrarte por el fango, clavando las uñas al suelo, intentando
avanzar y ver... cómo permaneces en el mismo sitio, cómo resbalas, cómo
desciendes... hasta el ocaso de tu mente confundida.
Dar una patada al asfalto... y dejar que el dolor que atraviesa tus
pies reconforte cada una de tus vísceras, como premio a la más absoluta oscuridad.
Pasear desnuda... con los ojos cerrados, bajo una lluvia de cenizas
que tiñan tu cuerpo del color que se merece, que lo tiñan de gris
plomo... el plomo que llevas encerrado en tus manos y que te impide
abrazarte a ese árbol sin hojas, hasta que pase el temporal y consigas
mantenerte en pie.
Dejar que el frío encoja tus huesos, hasta hacerlos minúsculos... hasta
perderlos, y volverte tan leve como la pluma que desciende desde el
cielo... balanceándose, para aterrizar en el hombro de alguien que pasea bajo la noche... y decide llevarte con él.
Gritarle al sol, para que deje de deslumbrarte con sus rayos hirientes,
cuando lo que necesitan tus ojos es el suave matiz de la luna, y su
mano... invitando a tus párpados a cerrarse.
Callar y perderte en el silencio... cerrar tus labios que repiten
palabras absurdas e incoherentes sin descanso.
LLevarte las manos a los oidos, porque nada suena... nada habla y solo
el ruido de tu propia respiración penetra en ellos como la explosión de
una granada.
Tocar fondo... y quedarte en él.
Gracias,
Fiounbhar
Betta ha gritado al aire | sábado, julio 19, 2003 a las 23:15
Session Start: Sat Jul 12 20:19:38 2003


Session Close: Sun Jul 13 07:55:19 2003La primera vez que veo amanecer sentada frente al ordenador.
Betta ha gritado al aire | lunes, julio 14, 2003 a las 00:27
Garamond> hay un torneo en Arteixo, curiosamente
Betta> de q?
Garamond> de ajedrez
Garamond> ese juego que tanto te gusta
Betta> ya
Betta> yo era del club de ajedrez de Arteixo
Betta> quedabamos siempre de ultimos
Betta> xDDD
Garamond> bueno, lo importante es participar
Garamond> eso dicen, por lo menos
Garamond> XD
Betta> no -_-
Betta> un dia tuvimos que jugar contra Padrón!
Betta> xD
Garamond> aja
Garamond> y qué tal¿?
Betta> no se
Betta> fue cuando empece a chatear
Betta> xDDD
Betta> eran dos dias
Betta> y me fui al cyber
Betta> xD
Garamond> aja
Garamond> entendiste rápidamente cual era tu vocación, sí
Garamond> XD
Betta> xDDDDD
Betta ha gritado al aire | domingo, julio 13, 2003 a las 23:59
Betta ha gritado al aire | a las 06:40
Y recuerdan como él se transformó
en árbol porque así lo deseó,
y se quedó plantado allí mirando
la tierra en que nacían flores nuevas...
Fue refugio de conejo y colibrí,
y el viento le enseñó a qué saben, sí,
la miel y la resina silvestres y,
la lluvia lo bañó.
"Y mi felicidad...", decía para sus adentros,
"Eso... eso... sé que ahora la encontré..."
"Eso, porque tengo todo el tiempo ya para mí..."
"Ya no necesito más de nadie..."
"Toda la belleza de la vida es para mí..."
Y un día pasaron por allí los ojos de una niña,
que le habían robado al cielo el brillo de dos estrellas...Y se estremecieron sus raíces.
Cuánto desconcierto,
de improviso dentro de él.
Eso, solamente, siente el hombre sin la mujer.
Y alargó sus ramas hacia ella...
Sintió que la felicidad no es nunca la mitad del infinito...
Luego era el tiempo, sol y luna, luz de música.
Era el tiempo gris de llanto, y entre tanto,
era un hombre que a la vida despertó.
Era como el tiempo que llenaba sus enormes soledades
Esa parte verdadera que una fábula encantada
esconde en sí para ser auténtica...
Eros Ramazzotti - Fábula
Betta ha gritado al aire | sábado, julio 12, 2003 a las 23:34
Te odio.
Te odio porque no estás, te odio porque no existes.
Te odio porque mi vida gira en torno a ti.
Te odio porque te encuentro y te odio porque no puedo evitar buscarte.
Te odio porque no duermes conmigo y te odio porque despierto sin ti.
Te odio porque me conoces mejor que yo misma
Te odio porque no te conozco.
Te odio porque no puedo librarme de ti, porque estás en cada canción que escucho, en cada historia que leo y en cada imagen que admiro.
Te odio porque sé lo que eres y lo que representas, y no soy capaz de definirte o dibujarte.
Te odio porque estás en mis sueños.
Te odio porque no eres real.
Te odio porque quiero odiarte, pero no puedo evitar quererte.
No puedo evitar verte reflejado en otros y pensar que se trata de ti.
No puedo evitar verte en cada mirada que se cruza conmigo en la calle.
No puedo evitar verte en cada cosa que no es odio.
No puedo evitar sentirte más allá de los sentidos.
No puedo evitar saber que estás ahí, aunque todo me diga que no estás.
Y eso no lo odio.
No puedo querer odiarte.
No puedo evitar odiar quererte.
Y quiero evitarlo.
Porque sé que lo que me hace querer quererte es lo mismo que me impulsa a odiar odiarte.
Y es eso, y nada más que eso, lo que me mantiene viva...
Odiándote...
Queriéndote...
Why does my heart cry...?
Feelings I can't fight...
Betta ha gritado al aire | a las 01:57
Es un dolor extraño.
Morir de nostalgia por algo que no vivirás nunca.
Betta ha gritado al aire | jueves, julio 10, 2003 a las 22:44
Hay veces que escucho una canción y me alegro.
Hay veces que escucho una canción y no siento nada.
Hay veces que escucho una canción y me emociono.
Hay veces que escucho una canción y canto.
Hay veces que escucho una canción y me hace reflexionar.
Hay veces que escucho una canción y lloro.
Hay veces que escucho una canción y pienso ti.
Hay veces que escucho una canción y se queda en mi cabeza durante todo el día.
Hay veces que escucho una canción y vuelvo a escucharla una y otra vez.
Hay veces que escucho una canción y resulta estar describiendo mi vida.
Hay veces que escucho una canción y no quiero volver a escucharla nunca más, porque sé que me hará daño.
Hay veces que escucho una canción y me gustaría que fuese mía.
¿Acaso no sabes que tú eres mi canción?
Betta ha gritado al aire | a las 22:39
Él leyó mi web. Me dijo que había desistido de una lectura rápida, que prefería leerla a su ritmo. Y entonces vio algo que escribí hace tiempo. En el mes de abril.
Y me dijo que necesitaba hacerme llegar algo. Que yo lo necesitaba urgentemente. Así que, claro está, lo mandó por correo urgente. Tardó dos días. Llegó el 4 de julio.

Lo abrí. Saqué lo que había dentro. Retiré lo que sobraba, lo que sólo ocupaba espacio para que no se estropeara mi regalo. Y entonces me emocioné. Realmente, al verlo, sabía que era lo que necesitaba. Lo acaricié lentamente. Entre mis manos había algo que siempre me había encantado. No pude esperar. Cogí el plástico y empecé a explotar las burbujitas.

Por eso te doy las gracias a
ti, porque realmente lo necesitaba, porque es lo mejor para el estrés, porque nunca olvidaré este detalle.
P.D.: ¿Qué pasará cuando ya no haya más burbujitas que explotar?
Betta ha gritado al aire | miércoles, julio 09, 2003 a las 00:38
Érase una vez un pueblo llamado Arteixo Town. Arteixo Town consistía básicamente en una carretera con casas a los lados, que discurría cerca del mar, entre montes y montes.
Arteixo Town existía desde que una empresa llamada Zara se instaló allí, y así fue como creció su popularidad. Cada día llegaban más y más trabajadores.
Fue entonces cuando el alcalde de tan importante ciudad decidió darles comodidades a los trabajadores.
Y dijo el alcalde: que se hagan explanadas. Y las explanadas se hicieron. Y allí acudieron los vendedores ambulantes a comerciar con sus maravillosos productos, y feriantes con sus avanzadas atracciones. Y vio el alcalde que aquello era bueno.
Y dijo el alcalde: que se asfalte el pueblo. Y el pueblo fue asfaltado. Y los coches corrieron veloces por el medio del pueblo, asustando a las pobres ancianitas y a los niños que jugaban en la calle. Y vio el alcalde que aquello era bueno
Y dijo el alcalde: que se hagan las escuelas. Y las escuelas se hicieron. Y los chavales por fin podían pegarse y fumar en un sitio decente. Y vio el alcalde que aquello era bueno.
Y dijo el alcalde: que se hagan parques y paseos alrededor de nuestro contaminado río. Y los parques y paseos se hicieron. Y la gente se sentía feliz por poder dar vueltas una y otra vez por el mismo sitio, mientras los niños se divertían en los columpios oxidados. Y vio el alcalde que aquello era bueno.
Y dijo el alcalde: que los animales más listos que el hombre pueblen Arteixo Town. Y ratas, peces, patos, perros, gatos e infinidad de bichos poblaron Arteixo Town. Y vio el alcalde que aquello era bueno.
Y al fin dijo el alcalde: que la cultura le entre a estas gentes por los ojos y los oídos. Y la gente fue obsequiada con un centro cultural donde se instaló una biblioteca, y donde los músicos y los actores podían hacer gala de sus dotes. Y vio el alcalde que aquello era bueno.
Y 50 años después, el alcalde descansó.
In a world full of people, only some want to fly, isn't that crazy?
Betta ha gritado al aire | jueves, julio 03, 2003 a las 22:05
Me encanta quedarme adormilada en el bus. Estas semanas lo hago muy a menudo, normalmente tras toda una mañana de clases, de andar una media hora hasta la estación, y coger el bus que tarda otra media hora en llegar.
Pero cuando más me gusta es a las tres. El proceso es siempre el mismo: me subo al bus, me siento junto a la ventana, dejo mi pesada mochila y la carpeta en el asiento de al lado, saco el discman, me pongo los cascos, me estiro ocupando todo el asiento y parte del de al lado, y espero a que arranque el bus.
Y entonces ocurre. El traqueteo del bus, la música en mi cabeza, la hora del día, el cansancio... y empiezo a cerrar los ojos. Al principio soy consciente. Luego me concentro sólo en la música y en el traqueteo. Si hace sol, disfruto con su calor y su luz en mi cara. Si hace frío o llueve, me acurruco y me reconforto con mi propio calor.
A veces me sobresalto, cuando caigo en la cuenta de que me estoy quedando dormida de verdad, y abro los ojos con pesadez, calculando cuánto queda para llegar. Me suelo "despertar" varias veces, porque no quiero pasarme de parada... aunque hay veces que me dejaría llevar, sólo para poder disfrutar de mi placentero sueño.
Y hay otras veces que no soy yo sola. A esa hora del día, mucha gente está cansada como yo. Y empieza una cadena. Cierro los ojos, vuelvo a abrirlos, y el chico que se sienta en el otro lado los tiene también cerrados. Vuelvo a cerrarlos, los abro, y el señor de atrás también dormido. Hasta la parejita de atrás duerme placenteramente, ella estirada en los asientos, apoyando su cabeza en sus piernas, y él pasando un brazo sobre sus hombros, estirando la cabeza hacia atrás.
Y entonces, apoyo mi cabeza en el cristal, abrazo mi mochila, y suspiro. Y vuelvo a adormecerme.
When all becomes all alone, I break my life for a song...
Betta ha gritado al aire | a las 00:06

Ayer se murió mi cebrita. Era un pez especial. Porque hace más de cuatro años que lo tenía. Aunque sus compañeros muriesen, él (o ella, que siempre creí que era hembra), seguía ahí.
Y era todo un pez. No se limitaba a nadar de un lado a otro y esperar a que le dieran de comer. No. Era un pez con carácter. Era molesto. Se pasaba todo el día metiéndose con sus compañeros, nadaba con rapidez y precisión, atacaba en el momento justo y perseguía sin cesar a su pobre víctima hasta que encontraba a otra. Incluso las plantas o las piedras sufrían su mala leche.
Siempre me quejaba de ella. Pero en el fondo, le tenía cariño. Porque mi cebrita tenía carácter. Porque hacía que la vida del acuario fuera entretenida.
Porque siempre necesitamos a alguien así en nuestras vidas.
Betta ha gritado al aire | martes, julio 01, 2003 a las 23:43