
Ayer por la tarde vi a
Jake conectado a una hora inusual, y me contó que le habían echado literalmente de su universidad de La Laguna, en Tenerife por
la tormenta. Esa misma noche,
Robbie me llamó y me dijo que no tenía luz, que hacía mucho viento.
Hoy por la mañana leí las noticias y me impresioné por los artículos y por las fotos sobre el tema. Traté de llamar a Robbie, pero sus teléfonos no funcionaban. Por la tarde me llamó él, habían sobrevivido sí, pero Tenerife es un caos y no saben cuándo tendrán luz de nuevo. ¿Cómo vivir sin luz hoy en día?
De Jake no tenemos noticias, sigue sin teléfono, Odnei y los demás están bien (conocer a gente de Tenerife es un hipervínculo a conocer otra).
Vamos, que quiero verlos antes de que alguna tormenta me los traiga aquí volando.
Betta ha gritado al aire | martes, noviembre 29, 2005 a las 23:02
He decidido que saldré a pasear. Sé que quedarme delante del ordenador me hará doler la espalda, que comer delante de la pantalla me hará sentir culpable, y que dormir más de 10 horas me hará aislarme del mundo, envuelta en un cálido edredón. ?Es simple, saldré a pasear.?
Quedarse en un cuarto en soledad da una visión dramática de las cosas. Salir a pasear en soledad da un sinfín de visiones, que siempre se suceden en el mismo orden: la tristeza, la melancolía, la desorientación, la racionalidad, la determinación y la firmeza.
La
tristeza al salir a la calle y sentir el frío, las caras desconocidas, las vidas que no se mezclan con la tuya.
La
melancolía al encontrar un lugar donde sentarte y pensar, y recordar otros momentos, y ansiar que alguien se siente allí contigo.
La
desorientación al ver el horizonte y sentir que no sabes qué estás haciendo en ese lugar, en ese momento, que pierdes el tiempo sentado y que aunque te levantaras no sabrías a dónde ir.
La
racionalidad al ver que el lugar donde estás es en realidad donde tú has querido estar, que tus pasos te han llevado hasta allí, que así lo has elegido porque era lo que querías, y que, realmente, sientes orgullo de ti mismo.
La
determinación al saber que si has conseguido estar allí conseguirás estar donde quieras, que todo depende de ti y que si después de todo no estás satisfecho, podrás cambiarlo.
La
firmeza al levantarte y volver con paso decidido, con la cara alzada y la una sonrisa interior, contento de tu suerte y de tu coraje, con la autoestima de nuevo en su sitio.
Y tu espíritu se llena al respirar, al caminar por una playa de noche, al ver atardecer desde una colina, al sentir la lluvia bajo los árboles de un jardín. Y te arropas en tu propio calor, y aceleras el paso para volver a casa, para encender la luz de tu cuarto, y lo que antes era una cueva oscura se convierte en tu reconfortante hogar.
Y siempre es el mismo en proceso. Estés dónde estés. Aquí o en Edimburgo.
Es simple. Saldré a pasear.
Betta ha gritado al aire | lunes, noviembre 21, 2005 a las 03:06
Siempre que me canso de internet, aparece algo que me devuelve la ilusión. Pero no me gusta seguir
conociendo a gente que nunca
conoceré. Quería librarme de ello, quería vivir con lo que tengo aquí cercano, porque he pasado años hablando con gente que nunca he visto, y que nunca he podido abrazar. Y eso cansa. Y eso desilusiona.
Pero es genial llegar a casa y tener a gente que te hace reir, cuando estas sola por la noche en tu habitación.
Betta ha gritado al aire | sábado, noviembre 19, 2005 a las 15:37
Dejo de chatear. Me pone de mala hostia.
Betta ha gritado al aire | domingo, noviembre 06, 2005 a las 21:21