Empiezo la serie que siempre quise hacer sobre "la gente del universo de Grito al Aire". Ehem.
Parece que al final podemos quedarnos en este piso otro año más, todos juntitos, Los Cinco (aunque en vez de perro, cobaya... leñes, así somos seis... esos niños se pasaban el día comiendo bollos en casas de desconocidos). Así que, voy a presentarlos:
Martín.
Es el hombre de la casa, y el más joven además, con 19 años. El que lleva las facturas, el horario de limpieza, y el único que contacta con esos personajes que existen pero que nadie ha visto: los caseros. Hace las negociaciones cuando hay problemas en la casa y supervisa nuestra bienamada conexión a internet.
Estudia un ciclo superior de informática en el que está muy feliz, y dedica mucho tiempo a hacer webs ficticias de piscifactorías e inmobiliarias. A veces me pregunta cosas, que en algún momento de mi pasado supe pero que ya no, porque, definitivamente, a mi la informática me tira de un pie (si no es para poner cosas chulas en mi web, claro).
Carnívoro voraz, a la hora de comer siempre se pueden oler sus barbacoas hasta en el portal. Es el más limpio de la casa, su habitación está siempre impecable, todo perfectamente recogido y oliendo bien. Pa' que luego digan de las mujeres... Ehem. Tiene hasta baño propio y luz solar directa que brilla sobre la bandera republicana que cuelga sobre su cama.
Nos reímos mucho comentando programas que vemos en su tele de la cocina, anda también en bici (cuando se la dejan), y ahora está conmigo enganchado al Tomb Raider Legend (post muy pronto). También suele salir en televisión dirigiéndose hacia botellones o agitando globos en las manos.
Es de Orense, pero adora Coruña (¿quién no?).
Sulet.
22 años. Estudia un ciclo superior de producción de audiovisuales y espectáculos. Se pasa el día hablando por teléfono. Además, ahora tiene un chisme de esos bluetooth que nunca sabes si te está hablando a ti o al teléfono.
Es de Pontevedra y suele viajar mucho a Barcelona para reunirse con su novio, al que a veces me encuentro por sorpresa cuando salgo del baño. Es la única que fuma de la casa, lo que se agradece, así que básicamente, su posición habitual es sentada en el sillón de la cocina, con el pitillo en la mano, el cenicero en el reposabrazos, con el chintófono en la oreja, el pijama y sus zapatillas con forma de conejos, hablando con todos a la vez.
Curly Wurly
24 años. Es irlandesa, concretamente de Cork. Una joven profesora, esa que nos hubiese gustado tener. Es muy pintoresca, su ropa lo dice todo, con colores chillones.
Es vegetariana.
Le apasiona el fútbol, y los deportes Irlandeses. Sigue los partidos de su país por la radio con afición, y ha ido a muchos en el estadio de Riazor.
El Verde Duende.
20 años. Trabaja como locutor de radio y estudia a la vez periodismo. Hace poco que empecé a conocerle, porque durante muchos meses sólo lo veía como un tío malhumorado que recorría la casa con mala cara, y a mí me daba mal rollo, la verdad. Pero después de algunas aclaraciones, ya no me siento incómoda y charlamos y jugamos al fútbol con los demás en el patio. Y siempre pierdo packs de cervezas por ponerme en el equipo erróneo. -_-
Aún hay otro año para conocernos mejor.
Y para finalizar, y como compañera extra, pero no menos importante, la Montse.
La Montse.
11 meses. ¿Peruana-gallega? Para suplir mi necesidad de tener un animal de compañía, llegó a su jaula de dos pisos la Montse (antes conocida como Caponata, Elizabeth Taylor, Avril Lavigne, Hilary Duff, Soraya, Bitch, Montserrat Caballé... vamos, que cada día le ponían un nombre nuevo). Es una cobaya peruana de look punky. Básicamente, no hace nada en todo el día. Es un roedor cobarde, que se queda petrificado si lo sacas de su hogar. Con el tiempo ha empezado a relacionarse conmigo. Ahora cada vez que voy a la cocina, empieza a chillarme sin piedad como un pajarraco, silba como un canario para que le de verduras de la nevera, a pesar de tener su comedero lleno. A veces la saco al patio, pero sólo corre hasta un sitio donde pueda esconderse. Estoy tratando de hacer un tratamiento de choque sacándola con su jaula, y espero que con el tiempo pueda hacer algo más, aunque bien es cierto que así no la ven las gaviotas. ¡Seguro que se la comen!
Me deja que le rasque la barbilla y el cuello (o igual es que también se queda petrificada), y a veces la saco a mi regazo y me lame la mano en gesto de amistad (espero), pero la devuelvo a su sitio antes de que me haga pis y caca. Guarra. Los roedores son así.
Y es que buscarse un piso nuevo, con compañeros nuevos, es un verdadero horror... Y da una pereza... Si ya existe el dicho, mejor malo conocido...
¡Y ahí están, los Cinco conviviendo, descubrirán pasadizos secretos y comerán bollos hasta hartarse!
Betta ha gritado al aire | miércoles, mayo 31, 2006 a las 18:06
You were wrong when you said everything's gonna be alright You were wrong when you said everything's gonna be alright
You were right when you said all that glitters isn't gold You were right when you said all we are is dust in the wind You were right when you said we are all just bricks in the wall And when you said manic depression's a frustrating mess
You were wrong when you said everything's gonna be alright You were wrong when you said everything's gonna be alright
You were right when you said you can't always get what you want You were right when you said it's a hard rain's gonna fall You were right when you said we're still running against the wind And life goes on long after the thrill of living is gone You were right when you said this is the end
No puedo enamorarme porque ya estaba enamorada... y desde hace mucho.
Coño, que se callen los otros dos, dejad que la luz lo ilumine y yo me quede embobada escuchando ese pedazo de voz.
¿Es que este hombre lo tiene todo... y más? :,)
Y adivinad dónde estuvo también con su amigo Javier Bardem...
¡Oh sí, en el I Festitom! Lástima que yo llegara empezara a ir en el II... Ay. -_- Está visto que mis hombres idolatrados no se cruzan en mi camino... Sí, mejor para ellos...
All these changes taking place, I wish I'd seen the place But no ones ever taken me Hearts and thoughts they fade, fade away...
Pearl Jam - Elderly Woman Behind The Counter In A Small Town
Betta ha gritado al aire | miércoles, mayo 24, 2006 a las 02:29
A los 8 años, y dada mi insistencia, mi madre me regaló una cachorrita negra. La llamamos Tizona, era uno de esos cruce de pequinés, con los ojos saltones y los dientes algo pa'fuera. Fue mi gran compañera hasta los 16, cuando mi madre decidió que era suficiente, y la llevó al veterinario para ponerle la inyección. Lo pasé muy mal, con ella salía de casa todos los días, iba a investigar el pueblo, hasta la llevaba en el manillar de mi bici. Era buenísima, y hacía todo lo que le mandabas, desde quedarse quieta a recogerte algo. Y lo bien que lo pasaba jugando con ella.
Desde entonces, y en contra del pensamiento general de "yo no vuelvo a tener perro", me muero por tener perro. Se lo he pedido a mi padre muchas veces, pero no me dejó volver a tener uno, así que fui infiltrando en casa el hámster, la chinchilla, hasta la hurona, que ya casi es una mezcla de perro y gato. Con todos tuve mala suerte, y ahora que me he ido de casa, mi padre ha decidido tener un Cocker. Un adorable cachorrito de Cocker.
Tras la estupefacción inicial, no sé si lo que mi padre quiere es putearme o que vaya a ver a la familia más a menudo, o algo. Entiendo que él también necesita compañía, ¿pero por qué ahora que me he ido? Ains...
Así que mi hermana encontró a alguien que le regalaba uno, y fue a recogerlo. Pero al llegar a casa, se dio cuenta de que no podía casi caminar. Lo llevó al veterinario, y al parecer tenía una malformación en las patas y que no podría andar nunca, sólo arrastrarse. Así que tuvieron que sacrificarlo, y llamó a unos amigos para poder enterrarlo en su finca. Encima, creemos que la persona que lo regaló lo sabía de antemano y quería deshacerse de él.
Después de este horrible mal trago, sus amigos, una pareja que había adoptado a otro perrito de la camada, decidieron darle el suyo. Pero este también tiene las patas delanteras mal, aunque la veterinaria asegura que con una buena alimentación y ejercicio se pondrá fuertote. Lo tenían desatendido, lleno de lombrices... Lo trajo a mi casa para que lo viera, y yo también lo creo, porque el cachorrito es un amor, y se interesa por todo, y juega conmigo, y oh-diox-mío-qué-cosa-tan-mona-lo-quiero...
Lo malo es que mi hermana no está segura de que mi padre lo quiera así, enfermo. Me da igual, si no lo quiere él lo quiero yo. En mi piso 4 de 5 tenemos muchísimas ganas de tener un perro. Pero sería algo complicado educarlo entre tanta gente. Ay.
No pensaba postear esto ahora, porque aún tengo muchas películas y cómics sobre los que escribir, y sobre todo la crónica del Festitom , pero como acabo de llegar de ver esta película en la tercera fila de un cine repleto (y porque me ha picado el comentario de Arkangel), todavía tengo los recuerdos bien frescos para poder escribir mis impresiones.
Me leí el libro en Edimburgo (los que lo hayan leído, saben lo importante que es este lugar en la peli :P), que estaba de oferta a 3 libras (menos de 6 euros), y me lo compré en inglés. Me lo leía todas las noches, sin usar diccionario más por vagueza que otra cosa, pero lo entendía bien y al término de cada capítulo me quedaba con el corazón encogido y un sentimiento de "¡ala! ¡es verdad!, qué bueno es este libro". Incluso recuerdo exclamar en alto y que Michael me mirara sorprendido.
Y como lectora-del-libro-que-ve-luego-la-película, en este aspecto, quiero decir que lo han bordado. Aún con sus diferencias, me ha encantado. La representación de los símbolos, la resolución de los enigmas, las imágenes de los recuerdos del pasado de los personajes y de los hechos históricos, la banda sonora, los planos de cámara, hasta algunas escenas de acción que sorprenden... Creo que ahora entiendo de verdad lo que es la magia del cine.
Supongo que a los que no han leído el libro les supondrá un lío asimilar tanta información, aunque la peli dure dos horas y media (yo no me aburrí para nada). Siempre me ha encantado Tom Hanks, aunque a la mayoría de la gente que conozco no le gusta nada, y ha hecho un papel muy serio, como la mente pensadora de la historia. A Audrey Tautou nunca la vi tan madura y tan bien puesta, y aunque todos hablen ese español afrancesado, he hablado con franceses en español y tienen exactamente ese acento... Aunque a veces parece que no se les entienda.
Ian McKeller le da el toque gracioso y místico, Jean Reno nunca me ha parecido muy expresivo, y al fin y al cabo hace de poli, pero destacar sin duda al actor que hace del monje albino, Paul Bettany, que también me gusta mucho y hace un papel sublime.
Oh. La escena final sí que es mágica.
Decían que tenía muy malas críticas (pero es que el mismo Dan Brown está metido en una buena), pero a mí me parece una película y un libro que nos rompen los esquemas, realmente nos hacen ver las cosas de otra manera.
Si lo del miércoles pasado en el concierto de Tom en el Garufa era un adelanto de lo que va a ser el Festitom, ¡podemos irnos preparando!
Allí estábamos toda la familia: Marcos, La Pipi, Tom, Anita, Manuel Lozano (el cantante de La Vereda, que se había cruzado todo el mar y la península en su furgoneta desde Mallorca para estar en el Festitom), el dúo más riquiño del mundo, Manu y Chema, Pepe Larios (camareror y cantante de los que también irán al Festitom, los Fabulosos Cubatas de Fockink Brothers), los dos que se sientan en aquella esquina... Todas las caras conocidas de mi... ¿otra vida? Se repartieron sonrisas, risas, abrazos y besos, palmas y ovaciones. Manuel Lozano salió a tocar esas canciones que hicieron que nos partiésemos de risa el año pasado, y Tom le dio al cajón como nunca, a pesar de estar contento de más.
El gran momento del concierto ocurrió en el descanso, cuando aparecieron unos aficionados sevillistas (que de aficionados no tenían nada), que arrasaron celebrando el triunfo en la UEFA, hasta que Tom se subió al escenario y tocó con viva voz el himno del betis (¡y qué bonito es, mi beeetis, beeetis!) y los hizo callar. Contó la historia del equipo, que se había creado pa' la gente pobre porque los sevillistas eran muy señoritos... de todo esto, aquellos tíos no tenían ni idea, claro.
Y después de la charla y de las anécdotas, todo el ambiente se fue en una furgoneta rumbo a Moraña, y allí es donde me espera.
Y también allí es donde veré al señor Pinto, un tío cojonudo que conocí el año pasado, y con el que he estado chateando estos 12 meses hasta que nos veamos hoy... ¡nuestro aniversario!
Tengo que coger un bus a Santiago a las 17, y de allí otro a las 18:45 hasta Moraña. El día está nublado, aquí llueve, y yo estoy en el time of the month de las mujeres... No parece muy esperanzador... ¿Podrá la fiesta con el tiempo? ¿Me lo pasaré incluso mejor que el año pasado? ¿Sabré montar la tienda de campaña? ¿Por qué coño no estoy preparando la mochila?
La respuesta a estas preguntas, muy pronto en sus pantallas.
Betta ha gritado al aire | viernes, mayo 12, 2006 a las 14:13
El miércoles 26 de abril, después de un mes sin móvil y de tener que comprarme uno por un robo que desbarató mi economía, me llamó mi ex-jefe de la pizzería de El Puerto, el "centro de ocio" de Coruña en el que trabajé mes y medio hace un año. Tenía a una chica de baja, y como la encargada estaba de vacaciones, yo era su única alternativa. Ya me habían llamado más veces, y les había dicho que no, porque tenía un firme propósito de no volver a un trabajo basura en el que me tomaban el pelo. Pero esta vez, acepté, para sacarme un dinero extra a parte de los cómics puntuales que traducía.
Me rompí mucho la cabeza con lo de "ir o no ir". Pero fui a hablar con el jefe en cuestión, que como siempre, no me quiso decir cuánto iba a cobrar. Sin contrato, claro. "Lo estipulado", me contaba la misma mierda de siempre. "¿Lo estipulado? Y luego me pagarás 3,9? la hora (mientras yo pongo cara de ¿pero-qué-mierda-es-esta?), como la última vez." "¿3,9? ¡Ja! Es es imposible ¡4,9!". "Veremos." Como si eso fuera un sueldo.
Y me pasé una semana en la pizzería. Me puso de jefa del cotarro. Me dio las llaves, y yo tenía que abrir el chiringuito, que aunque no había cambiado desde hace un año, nunca había llevado sola. Y de repente, yo tenía que lidiar con mil repartidores, sin saber qué faltaba, tenía que hacer las pizzas (y me llevó dos días programar bien el horno para que no se me quemaran), y tratar con los clientes que me pedían cosas que yo no sabía hacer (sobre todo, café). Creo que perdieron un par de clientes gracias a mí. Me alegro.
Y encima, les dejé todo impecable. Aquello estaba muy dejado, y ordené todo lo inordenable, y limpié sitios que nadie había tocado en meses. Hasta hice un despachito en el almacén que estaba enterrado de pura basura.
Me cansé al segundo día. De tratar con los clientes, de los precios tan altos que tienen por las cosas, de ver la cara que se les quedaba cuando les decía 7 euros por dos trozos de pizza y un agua de 33cl. De aprenderme todos los éxitos de los 40.
Lo bueno del trabajo era que no había nadie. En ese centro de ocio no hay ni un alma, porque básicamente sólo hay comida y cines. Estaba sola, y hacía lo que quería. Es decir, estar sentada. Y aburrirme. En sitios así, la vida se pasa delante de tus ojos. Al menos, si trabajas en sitios así, haces amigos en tu condición. En el centro tenía a los encantadores chicos del Burriquín. Y las compañeras que llegaban cuando yo me iba parecían majas.
Trabajaba de 12:30 a 19:30, lo que me partía el día, puesto que no hacía nada antes, ni después de trabajar. Me dolían los pies, muchísimo. Nunca me habían dolido tanto. Un dolor constante, desde que me levantaba hasta que me acostaba, durante toda la semana. Hasta que me di cuenta de que el problema no eran los pies, eran los deportivos.
Añoraba mis cómics. Eran el trabajo de mi vida. Pensaba "Oh diox, no permitas que acabe en una pizzería para siempre".
El día 1 de mayo, era el último que tenía que trabajar, y llegué tarde por la manifestación. "¡Trabajo digno!", gritaba yo también por dentro. -_- Pero oh claro, la chica no estaba recuperada. ¿He escrito alguna vez que no tengo personalidad? ¿Que soy muy buena, es decir, estúpida? Manipulable. Influenciable. Me quedé un día más, por pena.
Mi jefe me citó el viernes para cobrar. Lo llamé ese día, y después de un rato en silencio, me dijo "Acabo de irme del centro de ocio, ven mañana." Pero yo fui de todas formas a cenar con mi hermana. "Ya verás cómo está ahí, el cabrón." ¿Y quién estaba allí cuando llegamos? Cara de estupefacción y un: "Me tengo que ir, ven mañana a las 6."
Y allí estoy el sábado a las 6 y su cara es de "Joder, mierda, ya viene esta a por el dinero". Caras de fastidio, comentarios de fastidio, y me extiende un papel que es 40 menos de lo que yo había calculado. Como si yo quisiera estar allí.
"¿Esto? ¿Pero a cuánto me pagas la hora?". "A 4,2." "Pero qué dices, me dijiste que a 4,9." "¿¡Qué!? Eso es imposible, es a 3,9, y te lo he subido a 4,2, si se entera mi socio..." ¿Os he contado cómo le temblaba el labio inferior? "Y a mí qué me importa, me lo has vuelto a hacer, joder. Yo aquí no vuelvo más." Después de hacerle el mayor favor de su patético negocio. Firmé airada y me fui dándole la espalda.
¿Por qué no soy capaz de cabrearme, gritar, decir un par de cosas, tirar lo que tenga a mano al suelo, dar empujones, montar un escándalo? Oh, sí, me encantaría.
Sí, una estúpida. Y apuesto que no puede andar (usa muletas), porque ya le partieron las piernas alguna vez. O quizás debería ir y cogerle 40 euros de la caja si me vuelve a llamar, e irme.
¿Lo bueno de todo esto? Que para no volver a un sitio explotador, me han subido el sueldo con los cómics, que tengo un montón de trabajo, que vivo de esto, que lo adoro, y que nunca he estado tan feliz y entusiasmada como lo estoy ahora.
Y lo estaré, más.
Betta ha gritado al aire | lunes, mayo 08, 2006 a las 02:32
Who can say for certain, maybe you're still here I feel you all around me, your memory is so clear
Deep in the stillness, I can hear you speak You're still an inspiration, can it be?
That you are my, forever love And you are watching over me from up above
Fly me up to where you are, beyond the distant star I wish upon tonight to see you smile If only for a while to know you're there A breath away's not far to where you are
Are you gently sleeping here inside my dream And isn't faith believing all power can't be seen As my heart holds you just one beat away I cherish all you gave me everyday
'Cause you are my, forever love Watching me from up above
And I believe that angels breathe And that love will live on and never leave
Fly me up to where you are beyond the distant star I wish upon tonight to see you smile If only for a while to know you're there A breath away's not far to where you are
I know you're there A breath away's not far to where you are