
No sé cómo tomarme el saber que hoy nos
cortaban el agua por un
blog. Ayer por la tarde me enteré.
Quiero decir, no he visto en ningún medio que nos avisen de que nos van a cortar el agua
15 horas, de 9 de la mañana a 12 de la noche. Ni siquiera en el portal de casa pusieron un anuncio informando.
Las calles afectadas por el corte de agua, que se prolongará desde las 9.00 hasta las 00.00 horas, son la calle del Alcalde Pérez Ardá, en los números pares; la calle de Caballeros, en los números impares del 13 al 49; la avenida de Chile, la calle de Brasil y la calle de México. Según fuentes de Emalcsa, aunque la tubería afectada es de intercomunicación entre depósitos y por tanto no proporciona agua a la población, su reparación requiere interrumpir completamente el suministro en los alrededores de la fuga, ubicada a la altura del número 226.El día ha pasado sin complicaciones, dejamos la bañera llena de agua y con eso vaciamos nuestro retrete de forma...
manual. Lavarse la cara y las manos, más de lo mismo. De beber, botella. No entiendo por qué hay gente que monta
tanto pollo por nada.
Al final el agua ya había vuelto a las siete de la tarde.
Y de todo hemos podido prepararnos
por leer un blog de casualidad en mi Bloglines.
Joder, ¿que si no leo el periódico no llego a enterarme?
Amo, po dió.
Betta ha gritado al aire | miércoles, diciembre 20, 2006 a las 23:51
Pasé por Madrid sin pena ni gloria. Nunca había estado allí, y mi presencia se fusionaba con la de otros cientos de personas que pasaban a mi lado.
No quería coger el metro, porque a mí me gusta verlo todo, y sin embargo me pasé allí la mitad de mi estancia. La otra, en la
Expocomic. Sentí que estaba en un túnel del tiempo. Moviéndome por las entrañas de la ciudad, en galerías de azulejos blancos, saliendo cada vez a un escenario diferente. Cuando el sol me iluminaba, era otro lugar, otro terreno en el que jugar.
Pero el haber estado allí abajo avivó el apoteósico momento en que saliendo por su boca a la noche de la Gran Vía,
We are the champions sonaba a todo volumen. Y los coches pitaban, y la gente se apresuraba emocionada. Las mismas personas, la misma ciudad, pero con otra cara. Como si la sociedad cambiara el chip automáticamente. Eso es. Autómatas.
En Madrid eres una simple ventana de un piso de un edificio de cientos de pisos de una ciudad de millones de edificios. En Madrid no eres nadie. En Madrid eres uno más. Y yo fui una más que se pasó la noche bebiendo, que se sentó en un váter mientras todo lo demás se movía, que cruzó la carretera sin importar por dónde, que se rió y disfrutó del momento en el que se suponía que debía hacerlo.
Y desperté en la habitación de un hotel donde mis nuevos amigos me habían infiltrado, y por la ventana vi ante mí un día prometedor. En la única calle que había conocido.Y ya no era una más.
Era yo, en Madrid.
Betta ha gritado al aire | martes, diciembre 19, 2006 a las 02:52