<body>
 

Verano perpetuo

28 de Febrero, día de Andalucía.

Y 28 eran los grados que marcaba un poste informativo a las 15:30 de la tarde. Aunque durante mi trayecto en bici hacia mi destino, la media era de 26.

Dejando de lado el comentario: "¡Oh dios mío! ¡Ahí viene el calentamiento global! ¡Huid!", como día festivo que se precie, y dado que desde que llegué, sólo había estado una vez allí, me dirigí hacia la playa, donde esperaba que mucha gente, sobre todo guiris, con la misma idea. Siendo una gallega en Andalucía, me siento mucho más extranjera que siendo española en Inglaterra.

Así que voy a contar mi primer día de playa del 2007 en la Costa del Sol. ¡Ele!

El camino de mi casa a la playa son 7 km. Toooodo cuesta abajo. En bici. Con las aceras anchas. Una gozada. Excepto por los bordillos sin rampa. Una media hora y llego a la sucia playa de la Malagueta. Sucia, sí. Mancha. Y aunque había ya alguna basurilla, no quiero ni imaginar cómo va a estar aquello en verano.

Efectivamente, alguna gente (algunos guiris) tomando el sol, paseando en bici, con perro, en patines. Todos los demás en los chiringuitos. Me planto con la bici en la marca de la rueda de un enorme tractor que ha dejado una franja plana. Me quedo rato en la toalla, y me voy al agua. No soy capaz de contenerme. ¿De qué vale ir a la playa si no te bañas? Algunas chicas se mojan las piernas. El agua está helada. Pensé que me habría librado de eso en el Atlántico. Tras media hora de sufrimiento introduciéndome en el agua, consigo empezar a nadar, muy insegura entre las piedras del fondo, el agua dudosa y las historias de millones de medusas flotando por toda la superficie.

La Malagueta. 2 km de playa de arena sucia, piedras y chiringuitos. Unas buenas vistas. Un gran camino de tierra para pasear en bici. Bonitas zonas verdes bajo palmeras para descansar bajo la sombra. Montones de guiris interesantes que observar. No está mal. Y se puede nadar. No nadar para sobrevivir a las olas gigantes que te comen vivo. No, nadar y relajarse haciendo el muerto. Vuelvo a mi toalla, y observo a las chicas que tengo enfrente, haciendo topless. Hum. Estoy en la otra punta de la península. No conozco a nadie. Hay mogollón de guiris.

Y con un movimiento rápido, voilà!, me quedo con mis soberanas mamas al aire, con la imagen en mi mente de mi madre nadando hasta el horizonte y volviendo para hacer topless en la arena. Ugh. Pero se está bien. El vientecillo, el calorcillo, los ojos cerrados y la musiquilla para no ver ni oír nada. Sí, se está muy bien. Oh, la liberación de la mujer y de sus pechos, el derecho de sentirse bien en bolas tirada en la playa sin que nadie te moleste, el sol, el cielo azul, la brisa marina, el "me alegra ser mujer".

Hasta que llega el maldito típico viejo pervertido. Camina por el paseo marítimo mirando a mis colegas de topless. Entra en la playa para verlas de cerca. Las chicas se dan cuenta y se ponen sus bikinis de nuevo. Me doy la vuelta para ocultarme él. Cuando ya no hay nada que ver, se larga, y veo la oportunidad de levantarme y ponerme rápidamente el bikini... si consiguiera poner bien el enganche a la primera. Y ahí aparece de la nada el maldito viejo pervertido para no perderse el numerito. Y entonces me acuerdo de todos los malditos viejos pervertidos con los que me he topado en mi vida. Y de los que se cascan pajas en la vía pública. De los que se cascan pajas en la vía pública y encima te preguntan alguna gilipollez para que seas consciente de que se están cascando una paja en la vía pública. Decenas de ellos. En las playas, en las carreteras, ¡hasta enfrente de la mismísima catedral de Málaga! Son una plaga. Hay que exterminarlos. La próxima vez, les haré una foto, se la daré a la policía, cuando no me hagan caso, la imprimiré y la pegaré por todas las ciudades donde me encuentre a otro maldito pervertido.

Así que tras mi primera terrible experiencia en topless, mancillados mis pechos, cogí mi bicicleta y me fui a un chiringuito a seguir observando a la sociedad. Unos chicos daban volteretas increíbles en el aire, los guiris decían cosas de guiris en otros idiomas, una mujer sujetaba a su perro para que no arraste la mesa donde bebía una cerveza. Parejas, deportistas, pandas de guiris, algunos leyendo... Pedí una tapa de papas bravas (nunca, jamás seré capaz de decir papas en alto sin trabarme la lengua y decir pa-patas), y una ensaladilla de salsa rosa que realmente era un cuenco de salsa rosa con cosas flotando. Muy caro en comparación con el suculento menú que acababa de ver en un chiringuito de más atrás.

Con el sol de frente, arrastré mi bici por el paseo, considerando seriamente que muy pronto debería comprar también mis primeras gafas de sol. La cuesta arriba en bici, muy agradable, las aceras seguían siendo anchas y hacía más fresco (tan sólo 24º...) con la música en los cascos y el pensamiento de lo morena y guapa y andaluza que voy a parecer en unos meses. Y en lo harta que voy a estar de la playa en junio.

Porque ese es mi plan. Ir a la playa más a menudo, hincharme de guiris, chiringuitos y malditos viejos pervertidos, y en junio, cuando el calor sea tan insoportable que piense seriamente en suicidarme, ya no tener que ir. ¡Si ya voy en invierno!

PD: Las fotos las saqué en el día invernal de Reyes en Enero, así que no representan en realidad la cantidad de guiris que había en la playa hoy. ¡Anda que voy a dejar que me manguen la cámara...!

Betta ha gritado al aire | miércoles, febrero 28, 2007 a las 19:40




Betta con dos t

Muchas veces he tenido que explicar el significado de mi nick, Betta. Algunos han osado hacer bromas sin conocimiento de causa: "beta, alfa, gamma, jaja", "¿tú que usas, beta o vhs?, jaja". Lleva dos t. He aquí la respuesta totalmente científica dicho por estas personas que lo saben todo, pero todo. De hecho, si alguien viene y me dice que sabe lo que significa Betta Splendens, sabré que es de CSI.



¡WOOO, salgo en CSI! Dicen MI nombre. Así que después de este vídeo revelador (que descubrió Jake hace mucho tiempo, y al que no le había dado uso hasta ahora), espero que los que no sabeis el por qué de este nombre, me digais alguna vez haciéndoos los despistados "ah, ese magnífico pez luchador, de exuberantes colores y delicadas aletas, tan bravío en su lucha por el territorio como delicado en el cortejo y el cuidado de los pequeños huevos en su nido de burbujas". Sí, yo los criaba en mi acuario. Es un pez genial.

Y yo llevo ese nombre desde el 99. De hecho, ya no sé si soy Betta o yo misma. Porque mucha gente me llama Betta en realidad. Porque aparece mi nombre reflejado en varios soportes. Porque si no me lo puse de nombre artístico es por su... su... rareza. Y porque cuando al llegar a un concierto y Tom toca la canción de Loquillo y justo en la parte de "¡Nenaaaaaa!", tus amigos griten al verte "¡Bettaaaaaaaaa!" me emociona de sobremanera.

Y después de dos meses aquí, y la consciencia plena de que yo NECESITO un perro para vivir, va y me aparece esta cosita curioseando en la página de la protectora de Málaga:


Bettyta, 3 meses


¡AAAAAAAGH! ¿Por qué es tan preciosa y yo no estoy preparada para tenerla? ¿Por qué lleva mi nombre con dos t? Es una señal. Debe ser mía. Pero no puedo dejarme llevar por impulsos... Aunque después seguro que ya no está... Tengo que hacerme voluntaria en el refugio... Estar allí vigilando a todo el que quiera llevársela... decirles que es muy mala... que tiene la rabia... enseñarle a hacerse la muerta...

¡Este nombre me está absorbiendo hasta límites insospechados!

Betta ha gritado al aire | martes, febrero 27, 2007 a las 22:41




All I really want

Cuando te encuentras sin un camino que andar, te desorientas. O, al menos yo, necesito un camino que seguir. Que me lleve a alguna parte, que me haga disfrutar del recorrido, que me haga mirar atrás para volver a admirar todo lo que he visto.

Un ejemplo: mi viaje a Edimburgo fue increíble, revelador, podría haberme pasado días de autobús en autobús para llegar, pero justo cuando llegué a la ciudad empecé a agobiarme y a comemerme la cabeza y a pensar "vale, ¿y ahora qué coño hago?".

Después de casi dos meses arrastrando mi ser por una zona de Málaga que podría taparse con el cursor del ratón, de triplicar mis divagaciones mentales más que nunca por estar tan lejos y tan... no sola, tan... tan sin nadie, tengo claro por fin qué camino voy a seguir.

Y es típico tópico hablar de caminos y dificultades, pero después de todo este tiempo sin saber qué coño quiero hacer de mi vida, ya era hora de ver las cosas un poco claras.

Y de escribir con más frecuencia en este mi blog.

Betta ha gritado al aire | sábado, febrero 24, 2007 a las 23:20




I'm trying, I'm hoping, but I'm not sure why

Esto es más complicado de lo que pensaba.

Betta ha gritado al aire | domingo, febrero 11, 2007 a las 22:30




Beautiful things can come from the dark

Puede que sea una ironía que justo al día siguiente de escribir que no me sentía capaz de respirar aquí, hoy haya tomado una gran bocanada de aire.

Ha sido un buen día.

Y que encima, el personaje de tu novela soñada aparezca representado en tus manos por el talento de Antonio Vázquez hace que mis ilusiones reaparezcan, que me vuelva el brillo a los ojos y que me quede embobada mirándolo.

Ante ustedes, Xiana. Y su fiel compañero cánido, por supuesto.

Betta ha gritado al aire | martes, febrero 06, 2007 a las 23:38




I know I'm not breathing

Las cosas no son lo que parecen.

Podría decir que estoy bien, y sería verdad. Podría razonarlo y argumentarlo, y releerlo y pensar: "coño, es cierto que estoy muy bien". Y podría decir que estoy mal, y sería verdad. Podría razonarlo y argumentarlo, releerlo y pensar: "estoy fatal".

Que escriba de una u otra forma es algo que todavía no consigo decidir. Lo único que sé a ciencia cierta es que me siento a gusto cuando puedo ser yo misma. Que no es que sea yo la más lista, o graciosa, o encantadora, o algo. Me siento a gusto cuando puedo olvidarme de que precisamente no soy todo eso. Que simplemente soy yo.

Y hace un mes que me está costando serlo.

I'm saving all I'm not giving
But it's overflowing, evaporating in the air

Betta ha gritado al aire | lunes, febrero 05, 2007 a las 22:17