Come with me and hold me close
Cuatro años esperándolo.
Un abrazo vale más que mil palabras.

Sólo veinte minutos para risas nerviosas y miradas incrédulas. Una parada corta destino a Granada.
Demasiado rápido.
Pero el viernes santo (¡santo viernes!), podremos pasar toda una mañana juntos.
Y aunque estoy ansiosa porque llegue, también tengo ansiedad por el momento en que, como ahora, sólo me quede su recuerdo.
Betta ha gritado al aire | lunes, abril 02, 2007 a las 23:41