El Jorobado de Notre Dame es una de mis películas favoritas de Disney. Me parece una obra maestra: la canción del principio me parece sublime, el cuento con el que se nos presenta la historia, increíblemente narrado (la traducción en castellano es preciosa), ¡la voz de Constantino Romero!, los personajes tan bien definidos, todos tienen una personalidad desbordante. La ambientación, la catedral, esa catedral.
Y aunque yo no crea en absolutamente nada, me encantan las catedrales. El sábado 27 fue el Día Mundial del Turismo, y todos los museos y monumentos tenían la entrada gratis. Y en un día desbordante entre museo y museo, visité de nuevo la catedral de Málaga (que hay que pagar si es que no vas a misa... ¡menudo timo!).
Y si hay algo que siempre quise hacer en una catedral, ¡era cantar la Oración de Esmeralda!
No, yo no creo en nada, ¿pero acaso no es preciosa?
Betta ha gritado al aire | lunes, septiembre 29, 2008 a las 23:31
La semana se ha acabado, y con el inminente octubre el "nuevo año" comienza.
Y tras cagarla una y otra, y otra vez este año, con decisiones incorrectas tras decisiones incorrectas, a mí solo me queda intentar recomponer lo que pueda dar de sí esta carrerilla hacia el futuro.
And boy, it's gonna be hard. It's gonna be awfully hard. But if I go... oh yeah... well it won't be long And if I stay... oh yeah... well, it all goes wrong
Betta ha gritado al aire | domingo, septiembre 28, 2008 a las 23:10
Es tal mi absorción de la realidad cuando paseo con una persona, que además de no reconocer los lugares por donde voy... Hoy me fui sin pagar de un sitio. Con naturalidad. Dándome cuenta una hora después.
Debería hacerlo más veces.
...pero volveré para pagarlo.
Betta ha gritado al aire | viernes, septiembre 26, 2008 a las 01:12
Estos días, mis ojos han decidido llorar por sí solos, y he estado lidiando con las preguntas sin respuesta de: "¿tanto sueño tengo? ¿será la alergia? Aaaah, qué gustito da rascarse... no... puedo... ¡parar! ¡Aaaagh". Pero hoy ha surgido otro problema que ha hecho que los ojos pasen a segundo plano: mi (¿única?) muela de juicio, cuya presencia anunció hace años, ha decidido hacer un amago de salir. Y obviando los chistes "hahaha ya tengo juicio", lo que tengo es una hinchazón y una preocupación por el desarrollo de la vida en mi boca.
Porque justo mañana llega Tunny a Málaga. Tunny es una de esas amistades que conoces en clase, y que aunque ya nunca más coincidas en ninguna con ella, la amistad sigue creciendo hasta límites insospechados gracias a la conexión de las personalidades y a las tarifas telefónicas de 1 hora gratis. Y es cierto, ser de una compañía o de otra va a marcar tu vida social por siempre.
A Tunny le gusta hacer puzzles gigantes y va a ser la doctora House de los animales.
Este año han coincidido muchas visitas a esta gallega en el sur, tantas que hasta las compañeras de piso de una quieren que paguen por el gas, y no puedo sino sentirme contenta y agradecida (por las visitas, no por la ridícula petición), y desear que sigan llegando más, que aunque Málaga como ciudad no nos contente a los norteños...
¡...no va a estar nunca mejor que con mi presencia aquí!
Betta ha gritado al aire | martes, septiembre 23, 2008 a las 23:09
Ir a ver Mamma Mia! es como pagar por ver a famosos en un karaoke (que obviamente no cantan TAN bien), con vestidos extraños y plataformas.
Meryl Streep, Pierce Brosnan (¿cómo puede hacer esto James Bond?), Colin Firth, el padre de Orlando Bloom en piratas del Caribe... Todos cantando y bailando canciones de Abba. En un paraíso indescriptible, eso sí.
De por sí ya me gustó por ser un musical. Y aunque los musicales sean surrealistas, esta peli más: nada de lo que pasa ahí me lo puedo creer (y habla la chica que ama la película Encantada y se la cree aunque sean dibujos animados hechos realidad). En esta peli todos son demasiado felices (¡más que en una peli Disney!) y las cosas demasiado fáciles. Ni un poco de emoción sentía por sus emociones. Famosos cantando y haciendo el tonto son divertidos de ver, y muchos de los números nos arrancaron risas y sonrisas.
...con lo que adoro a las personas que trabajan con los animales, que viven con ellos, que los filman, que hablan sobre ellos... No pude creer lo que estaba viendo cuando me puse a ver Grizzly Man (con lo que mola el cartel).
Se supone que Timothy Treadwell era un hombre que quería ayudar a los osos, informar,estudiarlos,vivir entre ellos... Ser un erudito de los osos.
Se pasó más de 10 veranos en Alaska estudiándolos y ayudándolos. Pero esto era lo que realmente hacía: de forma totalmente estúpida, sin saber nada sobre osos, sólo quiere plantarse con una cámara delante de un oso y decir: "eh, mirad lo que tengo aquí atrás, ¡soy el mejor amigo de los osos! Oh, cómo me encanta el Señor Chocolate... pero ¡eh! ¡fuera! ¡no te acerques! ¡Vete, vete! Ufff... He ganado el desafío, ¡cualquier otro hubiera muerto! ¡Nadie puede hacer lo que hago yo! ¿Verdad oso precioso?".
Obviamente, uno de esos años, los osos se los comieron.
Sólo miren a este elemento.
Y de eso trata un documental de hora y media con secuencias grabadas por él mismo, diciendo tonterías, sin aportar nada, y con resultados patéticos. "Oh, mirad esta abeja, se ha muerto mientras intentaba alimentarse de esta flor... Oh, qué pena me da, la naturaleza es tan injusta... tan bonita... *llantos* Ha muerto trabajando sin descanso, cómo quiero a esta abeja."
Era tan, tan estúpido que hasta los cazadores furtivos que se lo encuentran, me resultan simpáticos, dejándole notas amenazadoras "Ya nos veremos el año que viene, Timothy", y "smileys" en las piedras.
Pero hey, murió como él quería. Sus amigos decían que prefería ser comido por un oso antes que hacerle daño. Eso sí, el oso también mató a su novia, a la que por desgracia, le DABAN MIEDO los osos.
Se lo estaba buscando.
Y además se parece a este actor cuya cara me repulsa.
¡Actualización!
Acabo de ver este vídeo sobre unos chicos imitando a Timothy Deadwell... ¡y me parto! Una imitación fantástica y una muestra de que no soy yo la única que piensa lo mismo...
(Y sí, en el vídeo cogía una caca caliente de osa y se la restregaba por la cara diciendo lo feliz que le hacía sentir porque había estado dentro de ella).
Betta ha gritado al aire | domingo, septiembre 21, 2008 a las 22:53
El jueves 18 abrieron (por fin) la Fnac en Málaga. Ah, ¿que no había? Sí, pero en Marbella (claro).
Así que para celebrarlo, se organizó un concierto con tres grupos, dos de los que no sabía nada y otro del que sí: Facto Delafé y Las Flores Azules. Últimamente este grupo se ha hecho popular porque su canción mas conocida, "Mar el poder del mar" es ahora sintonía del nuevo anuncio del Corte Inglés.
Pero yo lo conocí hace un año ya, mediante el fotolog de una personaje, y con esa misma canción. Así que escuché el disco, y decidí que la canción "Enero en la playa" también me gustaba. Es una especie de música hip-hop-romántica-ambiental que me encanta. Da paz. Armonía. ¡Hasta me recuerda a Sigur Ròs!
Así que el jueves me encaminé al concierto sin saber muy bien qué encontrarme. El concierto se daba en una plaza junto al "río" de Málaga: aire libre, fresquito, y esperaba que poca gente. ¡Bingo!
El escenario muy decente, y la gente entre hippie y alternativa, ya estaba contenta de haber ido. Eran las 21, me situé junto al escenario, y esperé... y esperé... Media hora después de una música tediosa y una pantalla de luces, el concierto empieza.
El primer grupo se llama Airbag, de la provincia de Málaga, Estepona, y su rollo estaba bien. Algo como para ir en coche a la playa. Una especie de rollo Beach Boys. Pero después de más de 10 canciones, me cansé. ¡Y aún quedaba otro grupo para ver al mío!
Y cuando se bajaron, otra pausa. Y me puse a hablar con la chica que me había cedido un espacio para hacer fotos en la barandilla, que resultó ser la mar de simpática y pudimos compartir opiniones. "¿Y quién toca ahora?, pregunto, sin haberme siquiera informado. "Uno que se llama Miqui Puig", responde. "¿Miqui Puig, de qué me suena?" Y cuando sale al escenario, me doy cuenta: "Aaaah, el tío ese que critica a la gente en Factor X. ¿Pero sabe cantar? Pues si critica a la gente públicamente, no debería dar conciertos por ahí, ¿no?"
Y así salió al escenario este hombre, que además tenía un grupo muy apañado acompañándolo.
Y la música estuvo bien. No me esperaba que fuera bueno. Pero, como anticipé, un personaje odiado se enfrenta a un público que lo odia: unos chicos le enseñaban un cartel que decía algo como "Miqui Puig, tú sí que no tienes Factor X", seguido con algo que debía hacer referencia a su masa corporal (esto es, ¡gordo!). Así que Miqui Puig se volvió loco (ya se veía que lo estaba esperando), y parando el concierto, y mandando enfocar con las luces a los susodichos, apuntándolos con el dedo, y defendiéndose con un "Tengo 22 años de carrera a mis espaldas!" o "Mira qué bien estoy", aprovecha para enseñar la barriga, para dar saltos por el escenario y para escalar por la estructura hasta una altura tan considerable que pienso que se mata, dando seguidamente un salto de vuelta, insultando y haciendo gestos obscenos a los cuatro de entre todo el público que le habían dicho algo. A los demás, eso sí, nos reconocía la presencia educada.
Así que después de montarla y decirle a los chicos que luego los ve "en la calle", apoyado por su grupo que hace muecas de chulerío, Miqui Puig se va, y un chico se nos acerca y empieza a hablarnos, y resulta que es amigo de los revolucionarios (oh, man!). "¿Y si no os gusta, por qué venís a verlo?", pregunto. Y un chico del grupo me da una serie de razones por las que estaban allí, y de por qué Miqui Puig es tan payaso que en vez de dedicarse al público que lo anima, se pone a montar el numerito con los que lo odian, cuando sabe que eso ya va a pasar y que debería ignorarlos. ¡Buen punto!
Y, por fin, el gran momento: ¡Facto Delafé y Las Flores Azules! Son las 11 y pico de la noche, y aparecen el chico y la chica de Barcelona, y una especie de dj en una mesa con un apple book e instrumentos varios para hacer efectos sonoros y coros.
Y, qué decir del concierto: ¡FUE EL CONCIERTO MÁS BONITO DE TODA MI VIDA! Y por bonito, me refiero a pacífico: empezaron colocando en el escenario globos gigantes de colores, que luego nos lanzaron. Una máquina hacía pompas de jabón durante todo el concierto, lo que fue preciosísimo, y también hubo confeti para todos. Lástima que el viento fuera al revés. -_-
Y la música, ¡qué musica! Los movimientos del cantante, hipnóticos, la voz de la cantante, preciosísima, los coros, las melodías, los vídeos en las pantallas de atrás. Pacífico y precioso. Y las canciones que no conocía de un nuevo disco, me encantaron TODAS. Nunca pensé que un concierto superara tantísimo a las canciones que escuchaba. Se superaron. 10 veces más. La gente que los conocía, cantaba y saltaba contenta. Los que no, se quedaron encantados.
Pero encima de que les quedaba muy poco tiempo para su concierto "Venimos de Barcelona para un concierto de una hora, y nos quedan 40 minutos", los micrófonos se estropeaban. Hasta tres micrófonos probaron, compartieron micrófonos, el cantante se cagó en todo, y el de la mesa de sonidos hip hopeaba la historia haciéndolo divertísimo.
Y al final, con micrófonos funcionando y todo, cuando todos cantábamos juntos, nos dijeron que levantáramos los brazos despacio, y luego los abriéramos hacia los lados, todos a la vez, lo que fue un instante precioso, ¡y hasta zen!
Su concierto me alegró el alma.
Así que ya lo sabéis, si tenéis oportunidad, id a verlos.
Yo me fastidiaré porque resulta que mi nueva cámara hace unos vídeos de pena.
Bua.
Vivan las noches El sol, la sal En tus labios
Betta ha gritado al aire | sábado, septiembre 20, 2008 a las 23:53
Cada semana, María Gil visitaba a su vecina, la señora Felicia, que llevaba a sus espaldas 62 años de edad y un criadero de burros que su difunto esposo le había dejado como legado.
- Y no me extraña que entendiera tan bien a estos animales. Si hubiera tenido las orejas más grandes, no sabría si el que me rebuznaba era él, o alguno de estos estúpidos bichos.
La señora Felicia se ponía unas botas verdes de pesca para entrar al corral donde los animales se rascaban y pateaban sus propios excrementos. El hedor se elevaba del suelo, como humo tóxico, y María se tapaba la nariz mientras Felicia tiraba del bocado del elegido aquel día.
El burro, de color blanco teñido de marrón suciedad, se resistía, emitiendo escandalosos rebuznos de protesta, y sus compañeros de corral permanecían impávidos, sin denotar ningún tipo de emoción.
Hasta que la señora Felicia sacaba la vara de hostigamiento. Entonces todos se apartaban, y en toda la finca sólo se escuchaba el restallar de la caña en el lomo del animal. Pero no era sino cuando sus pelos volaban por el aire y su piel sangraba, que empezaba a caminar, con resignación, hasta María.
Un puñado de billetes de 50 euros, y una sarta de golpes para subirlo al remolque después, María cierra la puerta de su todoterreno sin permitirse pensar en el burro blanco. Después de un año, aquello había acabado convirtiéndose en costumbre, y María ya no intentaba justificarse: era algo que debía hacer.
Betta ha gritado al aire | viernes, septiembre 19, 2008 a las 22:39
Hoy he tenido un muy buen día, consistente en lluvia (¡por fin!), socialización con gente desconocida en conciertos, y uno de esos conciertos, en concreto, muy especial.
Planeo escribir mañana con detalle (lo de los conciertos, eh).
Si existe algún lugar tan espectacular como Escocia, solo puede ser Islandia.
Hace tiempo que me he estado obsesionando con Islandia. Desde que descubrí a Sigur Ròs, sin más. Su música inspira paisajes, y después de escuchar esas voces, esas melodías, ese idioma tan maravilloso, ¿quién no siente curiosidad?
Y así como me enamoré de Escocia, me estoy enamorando de Islandia. Es mi próximo objetivo, mi entretenimiento, mi ensueño. Busco en internet, sitios, rutas, ¿en autobús? ¿o mejor un tour con más gente? ¿de senderismo?
Y sea como sea, yo sólo quiero poder ver esto con mis ojos:
Y como este año probablemente no vaya a poder ir a ningún sitio, y aunque vaya a tardar mucho en cumplirlo... me prepararé mentalmente para Islandia. ¡Y me compraré la guía de Lonely Planet!
Hoy solo estoy cansada y contenta de tener tarea estos días que aliviriá MI crisis.
Las cosas se ponen feas, los detalles me ponen los pelos de punta, y si estamos en una "gran crisis como la del 29", no sé si volverme ya a Padrón y ponerme a plantar tomates en la huerta de mi abuelo.
Y si eres como yo, que no tienes idea de nada, que no puedes debatir y cuanta más información más cagalera, ¡empieza a leer La Crisis Ninja!.
...yo todavía la estoy terminando.
Betta ha gritado al aire | martes, septiembre 16, 2008 a las 22:45
Si hay algo que me encanta en el mundo son los dibujos de animalitos (con El Rey León como película preferida de todos los tiempos, pero, eso sí, nada de dibujos en los que los animales son seres grotescos que andan a dos patas. ¡Hum!).
Así que cuando me descubrieron The Abominable Charles Christopher, un cómic online semanal de animalitos, lo guardé como una de mis historietas indispensables para evadirse en los días rutinarios. ¡Son tan bonitos!
El autor, Karl Kerschl, es un artista ya reconocido, y durante un año ha publicado cada miércoles una nueva tira de la historia. ¡Lo que no entiendo es por qué todavía no se ha explotado aún esta obra de arte que necesito tener impresa junto a mí para siempre!
La historia: "las aventuras de un yeti tontito en un bosque lleno de animales muy pintorescos". Yo añadiré más: está buscando el viento y un zorro ártico perdido, preciosísimo y que nunca deja de hablar, lo acompaña.
La calidadartística es increíble. Los animales no podrían dibujarse mejor. Y el guión, cada semana, muy inteligente e intrigante.
Gracioso.
Entrañable.
Así que cada miércoles me enamoro más de este cómic y espero tener un tomo en mis manos algún día. Aunque también se pueden comprar láminas firmadas. ¡Pero yo quiero una recopilación!
Y si quieres empezar a engancharte... ¡empieza por aquí!
Betta ha gritado al aire | lunes, septiembre 15, 2008 a las 22:22
Cuando en programas de televisión como el 1, 2, 3 u otros "de cuando éramos pequeños", regalaban apartamentos en Torremolinos, siempre creí que serían en pueblos perdidos en la serranía... Por ahí, cerca de Madrid.
Pero resulta que Torremolinos está en Málaga. Y la gente que consiguió un piso en Torremolinos... O estará maldiciendo al programa, o se está haciendo rico alquilándolo.
Torremolinos es como el sodoma y gomorra español. Una trampa para turistas gays. Y cuando digo trampa, quiero decir trampa. Porque Torremolinos es una ciudad ficticia llena de tiendas y discotecas para turistas. Torremolinos es la capital gay de la costa del sol.
Aunque vayas de día, lo único que te encontrarás son playas abarrotadas con guiris que buscan un lío, playas nudistas gays con guiris que buscan un lío, y aguas sucias del aceite y sabe dios qué de las lanchas "turísiticas" que te prometen emoción, tanto en el agua como sobre ella. Y un montón de hoteles. Y un montón de escaleras para llegar a la playa, que hacen que pagar 50 céntimos por un ascensor sea mucho más apetecible.
Pero si no esperaba volver a Torremolinos, ayer tuve una invitación a las tantas de la mañana para volver. Y lo que más emoción me hizo del asunto fue coger la moto y tirar millas de noche (algo que hacía tiempo que tenía ganas de hacer). Y más aún, me metí con Sasha por la autovía (¡prohibido, prohibidísimo!). Pero como es la ruta más corta y rápida para llegar desde donde vivo yo, si no te quieres meter por el centro y las obras del metro, decidí que lo intentaría.
Y sin ver casi nada porque no hay luces, ni saber dónde hay baches, ni si se me acabaría la gasolina... ¡fue genial! Casi sin coches, todo rapidísimo... ¡Sasha es una verdadera gozada!
Y llegué a Torremolinos. Y era mucho mejor de lo que me imaginaba.
Pubs gays (en los que, o puedes entrar en un cuarto oscuro, o puedes ver a la gente que hace pis a través de un espejo para tu propio gozo... y el de ellos). -_-
Con mucha gente donde elegir para cada uno. De hecho, nunca sabes si esa guiri rubia que te invita a bailar con ella quiere algo contigo o sólo pasarlo bien. Kind of scary!
Áreas especificas por gustos.
Actuaciones de travestis (¡de flamenco, por supuesto, que estamos en Andalucía!).
Que eran tan tan cutres (las cantantes no saben hacer playbacks, un soporte de micrófono cae sobre la mesa de los espectadores, y vasos y botellas caen encima de la gente, el pañuelo con el que hacen movimientos de baile se enreda en la cabeza, los micrófonos no están ni encendidos), que resultaban graciosísimas.
Striptis.
Y a las 7:00 de la mañana, cuando todo cierra, si aún no has pillado algo, puedes apresurarte a recorrer las calles en busca de otros que quieren pillar también. Easy-peasy!
Y tal como llegué, Sasha me sacó de allí... y no creo que vuelva. -_-
Betta ha gritado al aire | domingo, septiembre 14, 2008 a las 21:46
Me encanta Lonely Planet, y me encantaría tener todas sus guías y hacer exactamente todo lo que ponen en todas partes del mundo (conociéndolas por la serie y amándola tras conocer a Ian Wright).
Así que ayer volví a entrar en su página web en español, que siempre tiene alguna nueva guía, o algun nuevo número de la revista, o algún concurso fotográfico o algo chulo (para los que seguimos soñando que recorrernos el mundo entero).
Y me fijé en las guías para conversar de Lonely Planet.
Y pensé, "eh, si es de Lonely Planet, ¡mola!", porque pueden venir muy bien en países en los que no tienes ni pajolera idea del idioma (y yo ODIO a los guiris en Andalucía que no dicen ni gracias ni perdón ni nada en español. Por dios, ¡un poco de consideración!). Así que por curiosidad, me puse a mirar la guía (con su diseño chulo) en inglés.
Y llegué a esta página... sobre drogas y delitos:
1. ¡Eso dicen todos! 2. Me hipnotizan estas traducciones. Gosh! 3. ¿En serio alguien dice "receta para esta droga"?
...pero si es de Lonely Planet... mola. -_-
Betta ha gritado al aire | sábado, septiembre 13, 2008 a las 23:51
Y los buenos guías fotográficos como el mismo Davidkb intentaban inculcarme las ventajas y maravillas del Photoshop. Y por qué yo, emperrada en mis ideas, le replicaba (enfadadísima): "¡El Photoshop es trampa! ¡No son fotos de verdad! ¡Eso es que no sabes hacer fotos! ¡El Photoshop es para gente que hace fotos malas!". Y aunque, pacientemente, él debatía firme en su postura, yo me mosqueaba.
Pero... ¿y si en realidad eres malo haciendo fotos? ¿Y si en realidad no te gusta hacerlas porque no sabes lo que estás haciendo, porque pulsas el botón sin ton ni son, porque el sol te ciega y no ves el resultado ni en la cámara, y no sabes cómo va a quedar hasta llegar a casa (lo que normalmente termina en una gran decepción)?
Así que yo empecé a usarlo.
¡Y mi vida cambió! Porque si el Photoshop es para gente que hace fotos malas... ¡Pues es perfecto para mí! Con mi simple cámara de bolsillo, no hay mucho que pueda hacer... En realidad, no me gusta hacer fotos. Haces decenas, cientos de fotos de lo mismo... Y al final sólo una de ellas vale un poco la pena. Y si retocas un poco los brillos, la exposición nada más... ¡Es una foto decente!
Y aunque parezca trampa, en realidad con el Photshop PUEDES mostrar lo que querías mostrar desde el principio, ¡porque coño, lo estás viendo con tus propios ojos y la cámara no lo saca como es!.
En realidad yo no sé hacer buenas fotos, ni sé usar el Photoshop. Con los dos métodos me pasa lo mismo: casualidad. Y tampoco es que me ponga mucho a estudiar el tema ("¿para qué voy a leer cosas de fotografía si con mi cámara poco puedo hacer?", pienso).
¡Pero anda que se nota el cambio!
Así que, de ahora en adelante, recomendaré y defenderé el Photoshop para personas con problemas de cámaras y creatividad.
En Málaga hay un cementerio inglés. Y siempre quise ir a verlo (todo el mundo sabe que los cementerios ingleses son muy bonitos). Durante medio año no fui, porque no sabía donde estaba. Y cuando supe dónde estaba, pasaba junto a él sin entrar a mirar. Así que hoy que andaba por el centro (el cementerio está en medio de una avenida muy concurrida), decidí adentrarme más allá de las puertas de los leones.
Dejando a un lado la historia y las personalidades enterradas en este cementerio (que bien se pueden leer aquí), yo iba allí sin tener idea de nada y enfrentándome a lo desconocido. Tras cruzar las puertas, una tiendecita a la derecha, y un olor a huerto, o jardín, o a veranos en el campo. Y un señor subido a algo haciendo bricolajes. Paso rápido porque no quiero que me persigan como dependientes de un chino.
Y oh, no hay nadie. Silencio. Pajarillos cantando. Un jardín. Un jardín muy desordenado. Una fuente con nenúfares, la iglesia al fondo.
Y tumbas. Más o menos "pobladas".
De tierra.
De hierba seca.
De vegetación.
De densa vegetación.
De bosques creciendo. El ciclo de la vida per se.
Al descubrir el rincón del "jardinero" se entiende el desorden.
Lo más entretenido (para mí) fue ver los sitios de origen de los que acabaron aquí. Toda Inglaterra, Escocia (¡jo, de todas partes!), Irlanda, Canadá, Alemania, Francia... Un poco de todo. Y muchas tumbas abandonadas. Y aunque nunca hubiera pensado en ello, no me gustaría que mi tumba se encontrara en Málaga precisamente. -_-
¿Y no dan mal rollo los cementerios? Empezó a darme mal rollo cuando haciendo fotos mis pies pisaban tumbas así.
Eso sí que es escalofriante. Por lo menos que delimiten la parcela. Para no pisar, vamos.
Pero lo peor, las tumbas de los niños.
Aunque algo que también me dio mucho yuyu fue que no había absolutamente nadie (vivo) por allí. Yo sola, en tierra sagrada, y con un montón de espíritus observándome. Y lagartos. Así que me meto en la iglesia.
Pero me da más mala espina estar dentro de la iglesia que fuera. La sensación de iglesia abierta, el púlpito, el libro abierto, todo preparado... Y nadie allí.
¿Pero, y estos cojines? ¿No son bonitos?
Así que salgo fuera, y veo a un guiri con sombrero y cámara de vídeo. ¡Bien! Sigo el camino, y resulta que el cementerio no es tan pequeñito. Ahora la cosa se pone más seria. Líneas y líneas de tumbas. Y tumbas con conchas que no me gustan nada.
Intento meterme por un caminito para ver más, y digo intento, porque no lo conseguí: TROPECÉ con un desagüe gigante y CAÍ de bruces en la mismísima tierra santa. Bien. Me he caído en un cementerio. El guiri no me ha visto. Nadie me ha visto. Sólo los espíritus de los guiris están riéndose de mí. Faltaba una tumba abierta justo al final de mi trayectoria para poder hacer un sketch. -_- Me levanto y sigo mi trayecto como si no hubiera pasado nada. ¡Pero esas almas lo saben!
Y ahora que veo la foto, yo tropecé a bastante distancia de la tierra... y CAÍ en la tierra.
Tumbas en primera línea de bosque. ¡Este tiene que ser el mejor sitio!
Y escondidas contra un muro, lápidas rotas. Una sensación muy triste.
Y lo mejor del cementerio, los epitafios:
Todavía no sé cómo tomarme este.
Quien pone un epitafio gracioso en su tumbas tiene que ser (haber sido) una persona MUY guay. Porque aún cuando vas a verlo, te hace gracia. Y las visitas a los cementerios ganaría adeptos.
Aunque para mí, la mejor frase, fue esta.
"Fear no more the heat of the sun".
Hacía mucho calor. -_-
¡Que se lo digan al guardián del cementerio!
"If you've done all there is to do There ain't nothing left for you Just walkaway, walkaway, walkaway... That's what they say, what they say, what they say... Gotta walkaway..."
Hoy, mientras reposaba en la cama en una dulce agonía por mi horrible dolor de espalda, recibí una llamada de Davidkb, gran fotógrafo y amigo super-riquiño, que me dio una agradable sorpresa (eso de pasarte a hablar con alguien que no sabes quién es hasta que tu cerebro reacciona dos segundos después con un "¡ostiaaa!"): estaba con Silvia Penide, gran cantautora y amiga super-riquiña.
Así que el hecho de que dos amigos artistas se conozcan por sus propios medios de profesionales haciendo su trabajo - como entrevistador y entrevistada - , y me llamen para sorprenderme con ello, no hace si no que los adore más aún.
Se habla de fans y muy fans, o superfans, categoría en la que me quieren incluir, pero me niego a ser calificada de fan, si es solo que me encantan mis amigos (que por algo son mis amigos, ¡digo yo!)
Así que, como ahora ya los conocéis, aquí tenéis las imágenes y sonido de él y la voz de ella en la entrevista de esta tarde en Santiago:
Se diría que la zona en la que vivo es un barrio tranquilo, donde todo el mundo se conoce y va a casa del vecino a contar las últimas novedades.
Pero no.
¡Es una puta pesadilla! Los vecinos, más que afables, podrían denominarse cotillas. Descarados.
Lo que pasa es que mi ventana da a la calle. Y por la mañana, esto se convierte en una película Disney. Los coches empiezan a pitar, las obras empiezan a hacer ruido, los vecinos se ponen a dar voces junto a mi ventana: "¿A dónde vas, Luisito? ¿A la guardería? ¡Aaaaah, qué bien!". A la guardería donde los niños gritan de 9 a 14.
No empiezo otra vez, porque ya lo describí una vez aquí.
Y todo esto no fue nada comparado con el maldito viejo que se puso tres meses a dar martillazos a mi pared. Fueron los peores meses de mi vida. Casi, casi, salgo a la calle a matar a alguien. Lo he amenazado muchas veces con llamar a la policía (mi cuenta en twitter se llenó con comentarios sobre este señor -_-).
Pero después de todo esto, cuando parecía que llegaba la calma (o sea, la cantidad inaguantable de ruidos de todos los días), aparece el peor enemigo que me echado en cara.
Look at this bastard!
Half dog, half demon... all bastard!
¡Y encima es un caniche!
Adoro los perros. Me los llevaría a todos a casa, soy voluntaria de una protectora, he ido a ayudar a cientos de perros con el antipulgas detrás. Pero juro por todos los dioses que cualquier día salgo a la calle y mato a este maldito perro. Lo cojo entre los barrotes y le rompo el cuello.
TODO el día, TODO, se lo pasa haciendo "YIP YIP YIP". TODO el día. Un sonido estridente. Sin parar. Sin control. Pero claro, la culpa no es del perro, es de la dueña. Su dueña, una señora que tiene otro como él, más viejo. Este es nuevo. Es el pequeño. "¡Cállate ya, hombre, que no tengo nada para ti! ¡Cállate ya, que ya nos vamos!". Vecinos que pasan, le hablan e intentan razonar con él. Y él, todo el día "YIP YIP YIP. YIP YIP YIP. YIP YIP YIP". Frente a mi ventana.
Necesito mandarle a esa señora a Cesar Millán y que le haga un "Tss!" al perro y lo mande al otro barrio.
O no. Mejor me mudo de este barrio de pesadilla de una vez.
Betta ha gritado al aire | martes, septiembre 09, 2008 a las 22:14
Ayer volví a pensar en cerrar esto. Oh, sí, poner una imagen con una frase inspiradora, y decir adiós.
A veces piensas que no es justo que la gente sepa de ti por un blog, que con lo que leen crean que ya lo sepan todo de tu vida. Como espías de tu vida a los que es muy fácil hacer un click de curiosidad.
Porque esto no es ni la mínima parte de la vida de una persona. Son sólo unas líneas de manifestación.
Y sé muy bien cuándo me da por escribir en el blog. Sé muy bien qué circunstancias hacen que decida darle a la tecla.
Es una relación amor-odio.
Porque en realidad, para mí el blog soñado sería uno como el de Dave.
¿He dicho alguna vez que amo a Dave?
Betta ha gritado al aire | lunes, septiembre 08, 2008 a las 17:54